Aprender a meditar

Meditación

Aprender a meditar

Fase 1: Relajación

Antes de trabajar con algo tan volátil y sutil como es nuestra mente tenemos que tener el cuerpo relajado y en una postura cómoda. Si no es así, meditar correctamente es tan difícil como intentar enhebrar una aguja montado sobre un toro salvaje. Para ello, primero nos sentamos cómodos sobre un cojín en el suelo o una silla con la espalda erguida. Después, invertimos unos minutos en relajar el cuerpo. Para ello, podemos:

Respirar profundamente o practicar yoga físico

Finalmente, determinamos el tiempo de práctica. Para los principiantes, 20-25 minutos es el tiempo más recomendado.

Fase 2: Interiorización

Una vez el cuerpo esté relajado, nos olvidamos de él y entramos en contacto con el estado actual de nuestra mente. Contemplamos en qué se enfoca nuestra atención en cada momento, sin elegir ni rechazar nada. Nos limitamos a ser un espectador silencioso del fluir de nuestras experiencias: sonidos, pensamientos, sensaciones y demás.

Fase 3: Enfocar la conciencia

Nos enfocamos ahora en las sensaciones de la respiración tal y como están ocurriendo en el abdomen. No modificamos la respiración en modo alguno, sino que dejamos que ocurra de manera natural. Para ayudar a calmar la mente, contamos internamente cada inhalación, y contamos 10 respiraciones (inhalación…”1”, inhalación… “2”). Al llegar a 10 o perder la cuenta, comenzamos desde 1.

Cuando nos distraigamos, cosa que pasará inevitablemente una y otra vez:

Relajamos nuestra mente: no nos frustramos ni tensamos.

Soltamos la distracción: no le damos más vueltas al pensamiento.

Volvemos con suavidad a la respiración.

A medida que notemos que no perdemos la cuenta y hay menos distracciones, nos enfocamos en las fosas nasales o en el labio superior. Continuamos con el conteo, o si ya apenas nos distraemos, permanecemos conscientes únicamente de la sensación del aire entrando y saliendo.

Fase 4: Conclusión

Para concluir, respiramos profundamente tres veces, retomando gradualmente el contacto con todo el cuerpo, la habitación en la que estamos y finalmente entrando en contacto con la realidad que nos rodea. Tratamos de integrar el estado de atención y paz a nuestra vida diaria.

La meditación te aporta sabiduría, la falta de mediación te mantiene ignorante. Conoce bien lo que te lleva hacia adelante y lo que te detiene, y elije el camino que conduce a la sabiduría. – Shakyamuni Buda
Practiquen la meditación. Es algo fundamental. Una vez que se la disfruta, ya no se la puede abandonar, y los beneficios son inmediatos . – Dalai Lama