La ciencia del amor y la compasión (Parte 1)

¿Qué nos dice la ciencia sobre el amor y la compasión?

Desde hace ya más de una década existe un número creciente de evidencia científica que habla de los beneficios de la meditación centrada en el cultivo del amor y la compasión. Diferentes estudios de las universidades más prestigiosas exponen que el amor y la compasión son habilidades que se pueden entrenar, expandir y perfeccionar hasta convertirlas en una respuesta natural y espontánea, inclusive inconsciente. La evidencia, cada vez más creciente, sugiere que la meditación centrada en el cultivo del amor y la compasión puede tener impacto en nuestra vida a diferentes niveles. Aquí te exponemos algunos de ellos.

1. Aumenta las emociones positivas y disminuye las negativas.

En un estudio reciente Barbara Frederickson y sus colegas (2008) encontraron que la práctica de 7 semanas de bondad amorosa aumentó el amor, alegría, gratitud, orgullo, esperanza, interés y asombro en los participantes. Estas emociones positivas producen el aumento de una amplia gama de recursos personales  como: el aumento de la atención, propósito en la vida, interconexión con los otros y disminución de los síntomas de las enfermedades crónicas. Observaron también un aumento en el nivel de felicidad percibida y la reducción de síntomas depresivos.

2. Aumento del tono vagal, aumento de las emociones positivas y el sentido de conexión social.

En un estudio realizado por Kok et al. (2013), se determinó que una intervención clínica de meditación basada en el amor y la compasión, comparada con otro grupo control que emplearon otro tipo de meditación, aumentó significativamente la sensación de conexión social, las emociones positivas, y el tono vagal (marcador fisiológico del bienestar).

3. Disminuye migrañas y dolor crónico.

No solemos pensar que la meditación, como tal, sea capaz de ayudar a las personas que sufrimos de graves dolencias físicas o mentales, pero la investigación clínica demuestra lo contrario. En un estudio reciente realizado por Tonelli y cols. (2014) demostraron que los efectos inmediatos de una intervención breve de meditación en amor y compasión, pueden reducir la sintomatología de las migrañas crónicas y el alivio de la tensión emocional asociada con las mismas. En otro estudio piloto de pacientes con dolor crónico lumbar, se realizó una intervención basada en el cultivo de la compasión y se encontró una mayor disminución del dolor, ira y ansiedad que el grupo de control que no lo hizo (Carson et al., 2015)

4. Reduce los trastornos del espectro esquizofrénico.

En un estudio piloto de Johnson et al. (2011), examinaron los efectos de la meditación basada en la compasión con individuos con trastornos del espectro esquizofrénico. Los resultados indicaron que lograron una disminución significativa de los síntomas negativos, aumento de las emociones positivas y la recuperación psicológica progresiva.

5. Activa la empatía y el proceso de las emociones en el cerebro.

Sabemos que el cultivo de la compasión activa y fortalece las áreas del cerebro responsables de la empatía y la inteligencia emocional, según mostró la investigación de Hutcherson, Seppala y Gros (2014). Además, un grupo de investigadores (Hoffman y cols., 2011) afirman que la meditación en amor y compasión puede proporcionar recursos y herramientas útiles para tratar y prevenir diferentes tipos de dificultades psicológicas (recursos para relaciones interpersonales, reducción de sintomatología depresiva, reducción de la sintomatología de ansiedad social, conflictos maritales, gestión del enfado y lidiar con las dificultades de ser cuidador de largo recorrido).

6. Respuesta al estrés.

Otro estudio realizado por Law (2011) mostró los beneficios del cultivo del amor y la compasión a nivel psicofisiológico, relacionándolo con respuestas más asertivas al estrés. Tan solo diez minutos de meditación al día, puede aumentar el efecto relajante de la arritmia sinusal respiratoria (un índice de control cardiaco parasimpático) que mediante el entrenamiento puede facilitar acceder a un estado relajado y reparador, ralentizando la tasa de respiración).

7. Mejora las actitudes interpersonales positivas.

Singer, Klimecki y Leibert (2011) llevaron a cabo un estudio donde examinaron los efectos de la meditación basada en el amor y la compasión y su incidencia en el comportamiento prosocial. Se encontró que comparando dos grupos control, aquel que había practicado la compasión tenía una conducta de mayor ayuda en el juego social. Además, Cosley y sus colaboradores (2010) comprobaron que la compasión por los demás puede aumentar la posibilidad de recibir apoyo social, lo que puede dar lugar a perfiles más adaptativos de respuestas ante situaciones estresantes.

8. Mejora la compasión, empatía y disminuye el sesgo hacia los demás.

Un estudio realizado por Boellinghaus y cols.(2012) concluyó que la práctica de la meditación aumenta la compasión, las experiencias afectivas positivas e incluso la respuesta frente a los otros en situaciones de adversidad. Kang, Gray y Dovidio (2014) concluyeron que durante 8 semanas de entrenamiento basado en el amor y la compasión se disminuyó el sesgo implícito contra las minorías, rebajando los prejuicios, el odio y la rabia.

9. Ayuda a equilibrar nuestras respuestas inmunes innatas ante el estrés.

En 2009 Pace y sus colaboradores reportaron que la práctica en un tipo concreto de entrenamiento en compasión de base cognitiva, redujo la respuesta hormonal innata ante el estrés social lo cual, a su vez, permite a nuestro sistema inmune funcionar con mayor eficiencia y nos ayuda recuperarnos de situaciones estresantes más rápidamente.