Vivimos en modo prompting, ¿te has dado cuenta?
Operamos como ChatGPT: inertes… hasta que el miedo o el deseo nos activan. Pero cuando empezamos a soltar esos resortes egocéntricos, aparece un vacío desconcertante. ¿Cómo avanzar sin el combustible conocido? El Dharma tiene una respuesta sorprendente.