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Ofrecer es un medio para florecer. Hacer ofrendas es una meditación completa: el cuerpo las coloca, la voz las nombra y la mente las visualiza, vastas y cautivadoras. ¿Sus beneficios? Cultiva el desapego y acumula mérito, acelerando el desarrollo espiritual. Las ofrendas, bien hechas, son un puente hacia la Iluminación.

¿Qué significan?

Las ofrendas son una excusa para ofrecer todo, recipientes que aguardan ser llenados de significado. Necesitamos un medio para relacionarnos con los Budas, igual que necesitamos palabras para expresar nuestros sentimientos. En la antigua India, las ofrendas daban la bienvenida a los huéspedes. En el camino espiritual, presentamos lo mejor de nuestro ser para transmitir nuestro aprecio y respeto por las Tres Joyas.

    1. Agua para beber
      1. En el altar: agua azafranada
      2. Simboliza: circunstancias auspiciosas
    2. Agua para lavarse
      1. En el altar: agua azafranada
      2. Simboliza: purificación del karma y los velos emocionales y cognitivos
    3. Flores
      1. En el altar: flores frescas o artificiales
      2. Simboliza: generosidad
    4. Incienso
      1. En el altar: incienso sin encender
      2. Simboliza: conducta ética
    5. Luz
      1. En el altar: una vela encendida (con fuego o electricidad)
      2. Simboliza: el despertar y sabiduría de la práctica espiritual
    6. Agua perfumada
      1. En el altar: agua azafranada
      2. Simboliza: entusiasmo
    7. Comida
      1. En el altar: alimento fresco y bello (ej. pieza de fruta)
      2. Simboliza: absorción meditativa
    8. Música
      1. (No es necesario representarla): una caracola
      2. Simboliza: interdependencia

¿Cómo empiezo?

Utiliza cuencos del mismo tamaño, material y modelo (aunque la vela puede ir en un soporte especial). Colócalos en línea recta en el centro del altar, separados a la misma distancia, y a una altura menor que la estatua, el texto y la estupa.

Rellena los cuencos 3, 4, 5, 7 y 8 con el mejor arroz posible, imaginando que los granos son joyas. Sobre su superficie irán los ofrecimientos. Deja boca abajo los cuencos del agua cuando no los utilices.

Es un tanto burdo ofrecer agua directamente del grifo. En caso de necesidad no es un problema, pero es mejor añadirle azafrán para hacer la ofrenda más valiosa y concretar nuestro aprecio por las Tres Joyas. También da a esta delicada flor una función más trascendental que colorear la paella. Puedes dejar preparada la jarra con el agua y unas pocas hebras en un colador. Lo ideal sería utilizar un recipiente solo para hacer ofrendas y otro para retirarlas.

(C) Alejandro Marí Escalera

¿Cuáles son los pasos? (Versión simple)

Recuerda las cualidades de las Tres Joyas y tu potencial para lograr su estado. Solo necesitas acumular suficiente mérito y sabiduría.

Llena el primer y segundo cuenco con agua, añade un poco de arroz para las flores y el incienso, y enciende la vela. Llena de agua el siguiente cuenco, y añade arroz a la pieza de fruta y la caracola. Otra opción, más simple, es ofrecer siete cuencos de agua.

Rocía agua fresca sobre las ofrendas diciendo OM AH JUM tres veces, visualiza que llenan el espacio y los Budas y bodhisattvas las aceptan con agrado. Termina dedicando el mérito, deseando de todo corazón que tu acción ayude a la Iluminación de todos los seres.

Ofrendas de agua

¿Cuáles son los pasos? (Versión elaborada)

Preparación

  1. Motivación altruista: recuerda la necesidad de acumular mérito para avanzar en el camino espiritual y beneficiar a todos los seres. Piensa en las cualidades de las Tres Joyas y haz tres postraciones hacia el altar.
  2. Purificación: enciende una barrita de incienso, levanta un poco el primer cuenco de la izquierda y llenando su interior con el humo mientras dices OM AH JUM tres veces. Vuelve a apoyar el cuenco y repite este proceso con el segundo y sexto cuenco.
  3. Originación interdependiente: vierte agua azafranada en el primer cuenco, pasa una parte al segundo cuenco, y desde este al sexto. Después de verter agua de un cuenco a otro, deposita aquel en su lugar. Mientras lo haces, recuerda la interconexión de todos los seres y fenómenos.

Ofrecimiento

  1. Agua para beber: llena de agua el primer cuenco hasta casi colmarlo. Di ‘argham’ (“agua para beber” en sánscrito) e imagina que ofreces océanos frescos y cristalinos.
  2. Agua para lavar: llena el segundo cuenco, di ‘padyam’ e imagina que ofreces océanos puros y refrescantes.
  3. Flores: añade unos granos de arroz al cuenco con las flores, di ‘pushpe’ e imagina que ofreces campos de flores exquisitas.
  4. Incienso: añade arroz, di ‘dhupe’ e imagina que ofreces nubes aromáticas.
  5. Luz: enciende la vela, recita ‘aloke’ e imagina que ofreces todos los objetos brillantes del universo: estrellas, lámparas, lunas y soles.
  6. Perfume: rellena con agua, di ‘gandhe’ e imagina que ofreces océanos de agua perfumada.
  7. Comida: coloca una fruta o renueva con arroz la ofrenda del día anterior, di ‘naividye’ e imagina que ofreces vastos y exquisitos banquetes.
  8. Música: añade arroz al cuenco con la caracola, di ‘shabda’ e imagina que ofreces nubes de melodías celestiales. La ofrenda de música no es necesaria, por lo que este paso es opcional.

También se puede utilizar una torma para simbolizar la comida (C) Alejandro Marí Escalera)

Conclusión

  1. Purificación y consagración: rocía agua azafranada con una ramita sobre las ofrendas y recita OM AH JUM tres veces
  2. Visualiza que la ofrenda llena el espacio y los Budas la aceptan complacidos.
  3. Dedica los méritos para la Iluminación de todos los seres.

OM AH JUM en letras tibetanas

Y además…

Las ofrendas se pueden renovar antes de cada sesión de meditación. Para ello, perfuma el altar con incienso y añade un poco de agua o arroz a cada cuenco según corresponda, de izquierda a derechaRetira las ofrendas al concluir el día, de derecha a izquierda. Empieza retirando la comida si al día siguiente vas a ofrecer comida nueva.

Si no, comienza por vaciar el agua perfumada, seca el cuenco y déjalo boca abajo. No retires la vela si aún está encendida; coloca una nueva al lado. Concluye vaciando el segundo y primero cuenco. Utiliza este agua para regar las plantas, dar de beber a animales o, si no es posible, viértela en el desagüe (¡no en el retrete, por favor!) mientras deseas que purifique los oscurecimientos de todos los seres.

Sin limpieza, la riqueza se vuelve impureza. Por ejemplo, puedes lavar los recipientes del agua cada semana, y cambiar el arroz una vez al mes. Esparce el arroz usado en la naturaleza mientras deseas que todos los seres entren en contacto con el Dharma.

***

Cada ofrenda externa nos acerca a la perfección internaNinguna grano de arroz se desperdicia. Día a día, ofrenda a ofrenda, meditación a meditación, eliminamos los velos que obstruyen nuestro potencial innato. 

Muchas gracias a Lama Rinchen Gyaltsen por sus comentarios y resolución de dudas, que han mejorado significativamente esta entrada.

Foto principal (c) Alejandro Marí Escalera