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Yetsunma Chime Tenpe Ñima, maestra de maestros sakya

De huérfana a transmisora de linajes esenciales de la Tradición y maestra de cuatro Sakya Trizins en el Tíbet de mediados del siglo XVIII y XIX

Durante más de un siglo, el nombre de Chime Tenpe Ñima (1756-1855) ha sido recitado diariamente por miles de practicantes budistas. Pero lo que muchos desconocen es que esta maestra venerada fue mujer.

El legado de Yetsunma Chime Tenpe Ñima es excepcional por tres razones. Fue la única mujer en el linaje de Vajrayoguini Naropa, una de las prácticas tántricas centrales del budismo tibetano. Fue una de las cuatro Yetsunmas en la historia en transmitir el Lamdré completo —El camino con su resultado—, el corazón de la Tradición Sakya. Y fue la sola mujer en el linaje de Separarse de los Cuatro Apegos, la enseñanza seminal recibida por el fundador sakya directamente del bodhisattva Mañyushri.

Su influencia atravesó múltiples generaciones: enseñó a cuatro Sakya Trizins consecutivos, a los abades de las cuatro casas monásticas de Ngor y a maestros que viajaron desde regiones distantes como Kham. Los grandes lamas de su época, incluyendo el ilustre maestro Yamyang Khyentsé Wangpo (1820-1892), la reconocieron como una verdadera emanación de Vajrayoguini en forma humana.

Esta es la historia de cómo una niña huérfana, acogida por su tío, el Sakya Trizin 31, se convirtió en una de las maestras más luminosas de la Tradición, y en el sostén vivo de linajes que, sin ella, podrían haberse perdido.

Contenidos

  1. Una infancia marcada por la pérdida y la gracia
  2. Formación espiritual de una maestra
  3. Transmisora de linajes esenciales
  4. Últimos años y tránsito
  5. Un legado vivo

1. Una infancia marcada por la pérdida y la gracia

Yetsunma Chime Tenpe Ñima nació en Sakya, Tíbet, el 22 del undécimo mes de 1756, en el año del Ratón de Fuego, según el calendario tibetano. Su familia la llamó Chime Butri: “Chime”, inmortal; “Butri”, la que da a luz un hijo. Un nombre que presagiaba tanto su longevidad excepcional como la paradoja de su destino: engendrar no hijos de sangre, sino transmisiones fundamentales.

Era hija única de Ngawang Thutob Wangchuk (1734-1757) y de la princesa Tashi Yangchen (s.d.-1756), de una familia terrateniente Gerpa. Su madre falleció poco después del parto. Su padre falleció un año después, y permaneció en tukdam —el estado meditativo post mortem— durante tres días, señal inequívoca de profunda realización espiritual.

Huérfana antes de cumplir dos años, la pequeña Chime fue acogida por su tío paterno, Sachen Kunga Lodro, quien se convirtió en su maestro raíz y padre adoptivo. Este gesto de compasión familiar cambiaría el curso de la Tradición Sakya.

Sachen Kunga Lodro: maestro raíz y padre espiritual

Sachen Kunga Lodro (1729-1783) era el Sakya Trizin 31, uno de los maestros más eruditos de su tiempo. Lamas de las Tradiciones Sakya, Ñingma y Guelug viajaban largas distancias para recibir sus enseñanzas. Su influencia se extendía por todo el Tíbet, y su reputación como practicante consumado y transmisor de linajes centrales era reconocida en todas las escuelas budistas.

Para la pequeña Chime, Sachen Kunga Lodro no fue solo un tutor que le enseñó a leer y a escribir. Le ofreció refugio, guía espiritual y el entorno necesario para que su potencial floreciera. Fue el maestro que vio en ella la capacidad de sostener las enseñanzas y las prácticas más preciadas de la Tradición y del Tíbet.

Sachen Kunga Lodro, Sakya Trizin 31, maestro raíz y padre adoptivo de Chime Tenpe Ñima.

2. Formación espiritual de una maestra

Guardiana del linaje

Desde muy joven, Chime Tenpe Ñima demostró una capacidad excepcional para las enseñanzas del Dharma. Recibió una formación que la prepararía para preservar y transmitir linajes fundamentales de la Tradición Sakya.

Una profecía cumplida

En visión pura —una experiencia meditativa directa—, Sachen Kunga Lodro recibió una profecía de Ngorchen Kunga Sangpo (1382-1456), fundador del Monasterio Ngor: “Tendrás discípulos como cuatro pilares y ocho vigas”, refiriéndose a los discípulos primarios y secundarios que sostendrían y transmitirían sus enseñanzas.

Yetsunma Chime Tenpe Ñima fue reconocida como una de esas cuatro columnas, no solo una discípula excepcional, sino la heredera más directa de las enseñanzas de su maestro. Desde joven desarrolló una conexión cercana con los maestros de la subescuela Ngor, una relación que marcaría toda su vida espiritual.

Monasterio Sakya, Sakya (Tíbet). Foto: Richard Mortel. CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.

Transmisiones esenciales

Bajo la guía directa de Sachen Kunga Lodro, Yetsunma recibió las transmisiones más importantes de la Tradición Sakya. En la metáfora tradicional, las enseñanzas pasaron de maestro a discípula como agua vertida de una vasija a otra, con total pureza y continuidad.

Estudió el Lamdré completoEl camino con su resultado—, el corazón de la Tradición. Este sistema gradual integra sutras y tantras para guiar al practicante hacia la budeidad, y se transmite en dos niveles: el Lamdré Tsokshé (enseñanza común), impartido a grupos amplios, y el Lamdré Lopshé (enseñanza no-común), reservado para practicantes con preparación extraordinaria.

También se le transmitieron las enseñanzas completas de Vajrayoguini del linaje de Naropa, que la conectaban con el majasiddha indio Naropa (siglos XI-XII). Estas prácticas se convertirían en el centro de su realización espiritual.

Además, se le confirieron empoderamientos de las cuatro clases de tantra, incluyendo:

  • Los doce mandalas del Tantra de la Eliminación de los Renacimientos Desfavorables (Sarvadurgatiparishodhana)
  • Sarvavid Vairocana, una práctica esencial para acompañar la consciencia de los difuntos

Ordenación monástica

En 1782, cuando tenía 26 años, Yetsunma tomó los votos de shramanerika (monja novicia). Su preceptor fue Yampa Chökyi Tashi, el 25º khenpo (abad) del Gran Templo de Sakya, quien le otorgó el nombre de ordenación: Chime Tenpe Ñima, que significa “Sol de las Enseñanzas Inmortales del Buddha”.

Desde ese momento, dedicó su vida enteramente a la práctica intensiva y a la preservación de los linajes que su maestro le había confiado, preparándose para convertirse en la transmisora que sostendría el corazón de la Tradición Sakya.

Imagen de Sakya Nunnery India.

3. Transmisora de linajes esenciales

La muerte del maestro

La muerte de Sachen Kunga Lodro en 1783 marcó un punto de inflexión en la vida de Yetsunma Chime Tenpe Ñima.

Cuando fallece un gran maestro, se selecciona a un lama con realización de la deidad principal del difunto para llevar a cabo las oraciones y ofrendas durante 49 días. Solo quien ha perfeccionado esa misma práctica puede acompañar apropiadamente la consciencia del difunto en su tránsito.

Para sorpresa de muchos, Yetsunma Chime Tenpe Ñima —una monja de 27 años— fue seleccionada para realizar los rituales de Vajrayoguini, un honor otorgado a los lamas varones veteranos. Este reconocimiento público confirmó lo que su maestro ya sabía: ella había alcanzado una realización extraordinaria en la práctica de Vajrayoguini.

Tres linajes fundamentales

Tras la partida de su maestro, Yetsunma Chime Tenpe Ñima se convirtió en portadora viva de tres linajes fundamentales de la Tradición Sakya. Estas transmisiones consolidaron su papel como maestra y aseguraron la continuidad espiritual de enseñanzas transmitidas durante siglos.

1) Primera transmisión: Vajrayoguini del linaje de Naropa

Yetsunma se convirtió en la única mujer en el linaje de transmisión directa de Vajrayoguini según la tradición de Naropa. Miles de practicantes han recitado su nombre durante más de un siglo sin saber que “Chime Tenpe Ñima” era mujer, pues los nombres tibetanos no indican género.

2) Segunda transmisión: Lamdré — El camino y su resultado

Yetsunma se convirtió en la primera de solo cuatro mujeres en la historia de la Tradición Sakya en transmitir el Lamdré completo (tanto la enseñanza común como la extraordinaria). Esta práctica —que integra sutras y tantras hacia la budeidad— es el corazón mismo de la Tradición.

3) Tercera transmisión: Separarse de los Cuatro Apegos

Yetsunma también fue la única mujer en el linaje de esta enseñanza seminal, recibida por el primer fundador sakya Sachen Kunga Ñingpo (1092-1158) directamente del bodhisattva Mañyushri cuando Sachen tenía 12 años:

Si estás apegado a esta vida, no eres un practicante espiritual.
Si estás apegado a los tres reinos (samsara), no tienes renuncia.
Si estás apegado a tu propio beneficio, no tienes bodhichitta.
Si surge el aferramiento, no tienes la visión.

En la Oración a los gurús del linaje compuesta por Ngorchen Kunga Sangpo para la enseñanza Separarse de los Cuatro Apegos, se invoca a Yetsunma junto a su maestro Sachen Kunga Lodro y a Dorje Rinchen. El texto se refiere a ella en masculino genérico —“el santo”— como era habitual en ese contexto:

A Kunga Lodro, la fuerza vital de las enseñanzas
en estos tiempos degenerados,
a Chime Tempe’i Nyingma, el santo,
A Dorje Rinchen, el joven Manyusri;
a estos tres protectores de la enseñanza y de los seres vivos,
los ruego.

Separarse de los Cuatro Apegos, Chogye Trichen Rimpoché, p. 168

Además de estas tres transmisiones fundamentales, Yetsunma recibió y preservó numerosas enseñanzas tántricas elevadas:

  • Jevajra y Vajrakilaya, deidades centrales de la Tradición
  • Empoderamientos de las cuatro clases de tantra
  • Múltiples ciclos de enseñanzas secretas
  • Maestra de generaciones

La reputación de Yetsunma se extendió por todo el Tíbet. Estudiantes de Sakya, Dergé y Kham viajaban para recibir sus transmisiones, atraídos por su claridad espiritual y compasión genuina. Enseñó a:

Cuatro Sakya Trizins consecutivos:

  • Tashi Rinchen (1824-1865), Sakya Trizin 35, hijo del Sakya Trizin 33

Miembros de la familia Khon:

  • Yetsunma Kelzang Tsultrim Wangmo, hija del Sakya Trizin 33
  • Kunga Ngodrup Palbar y Ngawang Kunga Gyaltsen, hermanos de los fundadores de los palacios Dolma y Phuntsok.

Abades de las cuatro casas monásticas (labrang) Ngor —Luding, Khangsar, Thartse y Phende—:

Muchos otros lamas fueron sus discípulos, entre ellos la mayoría de los maestros más importantes de Sakya y Ngor.

Uno de sus discípulos principales fue el gran siddha (yogui) Drubpon (Drenchog) Ngawang Rinchen de Dergé. Cuando Yetsunma ya era anciana y su vista débil, le confirió las enseñanzas de Vajrayoguini. Según las crónicas tradicionales, durante la transmisión ocurrieron dos eventos extraordinarios:

  • Su vista se restauró milagrosamente. Ella comentó: “Ver a lamas como tú en el Tíbet ha restaurado mi vista”.
  • El néctar en un kapala —un objeto ritual utilizado en empoderamientos de mantrayana— comenzó a hervir espontáneamente, produciendo numerosas burbujas. Cuando el discípulo bebió el néctar, su comprensión de la vacuidad se expandió vastamente.

Reconocimiento de grandes maestros

Muchos lamas eminentes, incluyendo el famoso maestro Yamyang Khyentsé Wangpo del movimiento no sectario Rimé, proclamaron que Yetsunma Chime Tenpe Ñima era una verdadera emanación de Vajrayoguini en forma humana.

Yetsunma también demostró capacidad para reconocer tulkus, identificando al 53º khenpo de Phendé Labrang, evidencia de su visión clara.

Monasterio Sakya, Sakya (Tíbet). Foto: Moszczynski, Public domain, via Wikimedia Commons.

4. Últimos años y tránsito

Un siglo de vida dedicada al Dharma

Yetsunma Chime Tenpe Ñima vivió casi un siglo —una longevidad extraordinaria para su época—. En sus últimos años residió en el Palacio Rigzin, cerca del Gran Templo de Sakya, donde era conocida como Yetsunma Modung Rigzin (“La Muy Venerable Portadora de la Consciencia Despierta”), nombre que honraba su longevidad, linaje y realización espiritual.

Su última actividad documentada fue la creación de tsa tsa —pequeñas estatuas sagradas que contienen cenizas o reliquias— del Sakya Trizin 33, después de su muerte en 1853. Estas se ofrecen como gestos de devoción y para generar mérito en beneficio de todos los seres.

Con el paso de las décadas, Yetsunma Chime Tenpe Ñima se convirtió en una figura venerada y un ejemplo vivo de estabilidad interior. Su práctica no buscaba ser vista; simplemente se había asentado en ella, convirtiéndose en una forma natural de habitar el mundo.

Muerte y memorial

Yetsunma Chime Tenpe Ñima falleció en 1855, a los 99 años, habiendo consagrado su vida enteramente al Dharma.

Para honrar su legado, se creó una estatua de plata de Vajrayoguini que contenía sus reliquias. La figura llevaba una corona y ornamentos con gemas preciosas, simbolizando la unión inseparable entre ella y la deidad que había encarnado durante toda su vida.

La estatua fue colocada en el Gran Templo de Sakya, donde permaneció hasta 1959, testimonio de una vida dedicada íntegramente a preservar el Dharma.

Las monjas de Sakya Rinchen Choling, el convento Sakya en Dehra Dun, India, con Su Santidad Sakya Trizin 42 (centro izquierda) y Yetsunma Kunga Trinley Palter (centro derecha).

5. Un legado vivo

Más de un siglo después de su muerte, Yetsunma Chime Tenpe Ñima sigue presente en la práctica budista contemporánea. 

Cada vez que un practicante recita el linaje de Vajrayoguini Naropa, pronuncia su nombre. Cada vez que alguien recibe la transmisión del Lamdré o de Separarse de los Cuatro Apegos, recibe enseñanzas que ella preservó y transmitió durante décadas. 

Su impacto como sostenedora de linajes es innegable. Incluso fue reconocida por Yamyang Khyentse Wangpo como verdadera emanación de Vajrayoguini. Su historia no sobrevive por casualidad, sobrevive porque ha transformado vidas.

En una época en que las mujeres afrontaban severos prejuicios, durante un milenio la familia Khon creó un sistema único para sus hijas. Cada una recibía: 

  • El título de Yetsunma al nacer
  • Educación espiritual rigurosa desde los 6 años
  • Una residencia propia (labrang)
  • Recursos materiales para sostener una vida de práctica

Como explica la gran maestra Yetsun Kushok Chimey: «Era como nacer en el reino celestial del deseo donde todo llega junto. Mientras practicaran, la familia lo proporcionaba todo» (Benard, 2015).

Este privilegio fue extraordinario, pero no contrario al Dharma. Como enseñó el Buddha, la base para la iluminación es una preciosa vida humana. Hombre o mujer, la capacidad de despertar es la misma. 

Cuando existen las condiciones apropiadas, la maestría espiritual florece independientemente del género. Lo que fue excepcional en el pasado puede, y debe, ser corriente en el presente. 

Hoy, Yetsunmas sakya como Kunga Trinley Palter (nacida en 2007) reciben la misma formación rigurosa que su hermano y primos, lo que evidencia que la Tradición continúa evolucionando. 

Como enseñó el maestro rimé Yamyang Khyentsé Chokyi Lodro (1893-1959): “Tu mente es la fuente de todo” (Benard, 2021). No el cuerpo, no el género. La mente.

La vida de Yetsunma Chime Tenpe Ñima permanece como testimonio de que la sabiduría puede florecer en cualquier ser que se dedique con sinceridad al camino. Que su ejemplo inspire a cada practicante —más allá de género o circunstancia— a cultivar la mente con devoción. Y que nos recuerde nuestra responsabilidad de crear condiciones donde todos los seres puedan realizar su potencial para el despertar.


Imagenes

La imagen principal de Yetsunma Chime Tenpe Ñima y la imagen de Sachen Kunga Lodro (Sakya Trizin 31) proceden originalmente del sitio web oficial de la Tradición Sakya. Ambas imágenes han sido posteriormente retocadas mediante herramientas de inteligencia artificial con fines editoriales (mejora de calidad y adaptación visual), sin alterar su carácter representativo ni su significado tradicional.


Llamada a la acción

¿Te ha inspirado la historia de Yetsunma Chime Tenpe Ñima?

¿Conoces otras maestras y practicantes femeninas budistas cuyas historias merezcan ser conocidas? 

Las enseñanzas de Yetsunma Chime Tenpe Ñima continúan transmitiéndose hoy, más de 170 años después de su muerte. Su vida nos recuerda que la preservación del Dharma depende de quienes se dedican a su estudio y práctica con sinceridad.

Comparte este artículo y ayúdanos a amplificar las voces de todas las mujeres que han sostenido el Dharma a través de las generaciones.


Bibliografía

Libros

Benard, Elisabeth A. The Sakya Jetsunmas. The Hidden World of Tibetan Female Lamas. Boulder: Snow Lion, 2021. 

Chogye Trichen Rimpoché. Separarse de los Cuatro Apegos. 2.º ed. Pontevedra (España). Ediciones Dharma, 2023.

His Holiness the Sakya Trichen. Freeing the Heart and Mind, Part 3. Teachings of the Sakya Path. Boston: Wisdom Publications, 2020.

Tsechen Kunchab Ling Publications. Great Sakya Women. Walden, New York: 2017.

Artículos

Benard, Elisabeth A. “Born to Practice: The Sakya Jetsunma Phenomenon”, Revue d’Etudes Tibétaines, Vol. 34. (diciembre 2015): 1-20.

Bernard, Elisabeth A. “Chime Tenpai Nyima”, Treasury of Lives, agosto 2012.

Schmidt, Dirk. “The Thirty-First Sakya Trizin, Ngawang Kunga Lodro”, Treasury of Lives, noviembre 2015.

Conferencias

Benard, Elisabeth A. “Hidden Female Meditation Masters, the Sakya Jetsunmas”. Vídeo. 24 julio de 2024. 


Imagen de Cyntia Groß-Bölting

Cyntia Groß-Bölting

Cyntia trabaja en IT y camina por un sendero espiritual que empezó cuando descubrió la palabra bodhichitta en un periódico alemán. Ese encuentro plantó una semilla en su corazón que desde entonces cultiva con dedicación. Un año después su práctica florece a través de las enseñanzas de Khenpo Rinchen Gyaltsen y otros maestros de la Tradición Sakya y sus reuniones semanales con la sangha.

7 respuestas

  1. Muchísimas gracias querida Cyntia por este maravilloso e inspirador artículo. Un super mega Dharma-abrazo y hasta siempre. Kunga

  2. Precioso, Cynthia!!! Súper inspirador. Muchísimas gracias por tu aporte!!!! Un abrazo

  3. Precioso, Cynthia!!! Súper inspirador. Muchísimas gracias por tu aporte!!!! Un abrazo.

  4. Queridas Ven. Kunga-la y Angela 🙏

    recibo sus palabras con mucha gratitud 💛 y, al mismo tiempo, con el profundo recuerdo de que nada de esto nace de una sola persona. Este artículo es fruto de un camino compartido y de una cadena de generosidad que se ha mantenido viva gracias al cuidado del linaje y la dedicación de muchos seres.

    Las enseñanzas que aquí se evocan brotan de la bondad de nuestros maestros y del linaje que las ha preservado con tanto esmero, y encuentran una inspiración muy especial en la vida de Yetsunma Chime Tenpe Ñima, cuyo ejemplo sigue recordándonos que la práctica sincera puede transformar no solo una vida, sino generaciones enteras 🌱🌳.
    También son fruto del trabajo incansable del equipo Paramita y de todas las personas que leen, reflexionan y practican con un corazón abierto. Y, por supuesto, de los Budas iluminados, sin los cuales no habría ni maestros ni camino.

    Que cualquier mérito nacido de este esfuerzo colectivo se dedique al beneficio de todos los seres, y que la bodhichitta siga germinando allí donde sea necesaria 🌱✨
    Y que la historia de Yetsunma Chime Tenpe Ñima nos siga inspirando a preguntarnos, con humildad y alegría, cómo podemos encarnar hoy, en nuestra propia vida, ese mismo impulso de despertar para el bien de los demás 💗

    Un abrazo en el Dharma

  5. Muchas gracias Cyntia G. por ésta interesante aportación.

    Yetsunma Chime Tenpe Ñima, fue el ejemplo de que la conciencia y sabiduría no tiene género.

    Lo que es bueno y beneficia a todos los seres debe ser enseñado por quién posea el conocimiento y virtud para hacerlo sin importar la fuente.

    Que se sigan sembrando semillas de conciencia en todos los corazones.

  6. Querida Cyntia:
    Por medio de tus palabras y tu Bodhichitta me brindaste luz en mi camino del Dharma.
    Inmensamente agradecida, un abrazo en el Dharma.
    Fue una grata sorpresa al leer al final del artículo tu nombre. :)🙏

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