Una mujer cuya vida entera es su enseñanza: renuncia, amor y compasión desde el corazón del budismo tibetano
Hay personas cuya presencia enseña más que cualquier discurso. Su Eminencia Gyalyum Tashi Lhakyi es una de ellas.
Esposa, madre, abuela y practicante del Dharma desde la infancia, Gyalyum Chenmo ha sostenido durante cincuenta años el corazón de una de las familias más veneradas del budismo tibetano: la familia Khon, sustentadora de la Tradición Sakya. Y lo ha hecho con una cualidad que, paradójicamente, es la más difícil de cultivar: la sencillez.
En diciembre de 2022, en Bodhgaya —uno de los lugares más sagrados del mundo budista—, tres monjas de la Sangha Paramita tuvieron la oportunidad de sentarse con ella y escucharla. Lo que sigue es el fruto de esa conversación.
Contenidos
- El corazón de la familia Khon
- Mujeres en el budismo tibetano
- Las mujeres que inspiran su camino
- Cómo vivir el Dharma en la vida cotidiana
- Lo que nos deja su ejemplo
1. El corazón de la familia Khon
Su Eminencia nació en 1952, hija de Dergue Hochotsang, una familia noble del Reino de Dergue (que significa tierra de la misericordia en tibetano), en Kham.
Poco antes de cumplir 22 años, S. Em. Gyalyum Tashi Lhakyi se casó con S. S. Sakya Trizin 41 —Gongma Trichen Rinpoché—, el 14 de enero de 1974. La boda tuvo lugar en Puruwala (India), donde, en 1969, se había establecido un asentamiento de refugiados tibetanos. También ella y su familia, desde que dejaron el Tíbet, llevaban unos años en exilio.
El 10 de diciembre de 2022, la comunidad exiliada de esta región le rindió un merecido homenaje por servir desinteresadamente a Gongma Trichen Rinpoché y a la Tradición Sakya durante cincuenta años.
Ante el tributo, su respuesta fue reveladora: «… Durante muchas generaciones, la gente del Reino Dergue —incluidos mis padres y yo— hemos sido y somos seguidores de Sakya…». Y continúa: «Pero realmente no creo que el homenaje sea necesario o que yo haya hecho algo para merecerlo. Sin embargo, ellos lo sienten así, por lo tanto, no puedo decirles que no».

Como esposa de S. S. Sakya Trizin 41, Su Eminencia fue conocida sucesivamente como Dagmo —Dama— y Dagyum —Dama Madre—, hasta que su hijo mayor se casó en 2002. Desde entonces se la conoce como Gyalyum y Gyalyum Chenmo —Gran Madre—, título reservado a las madres de grandes maestros del linaje.
«Son solo títulos», respondió cuando se le preguntó por ellos.
Quizás la mejor descripción de quién es no venga de su biografía, sino de quienes compartieron con ella más de un mes en Bodhgaya. Así la recuerda una de las monjas que realizó esta entrevista:
Gyalyum Chenmo es una gran mujer y maestra en el sentido más amplio de la palabra. Los rasgos de su perfil son la fortaleza, la sencillez, la honestidad y la claridad.
Es coherente con ella misma y con su realidad en todos los sentidos… Los elogios no la alteran ni para bien ni para mal, como enseñó el Buddha en el Sutra de Brahmajala (1.1 – 1.6), ni los acepta ni considera que tengan que ver con ella.
Tiene muy claro el lugar que ocupa, el momento en el que está. La he visto estar en el templo de la manera más discreta. Es la esposa del Gurú y se comporta como tal en los eventos públicos; y, en privado, cumple igualmente su papel de madre y abuela. Sabe cómo transitar de un rol a otro con naturalidad, elegancia y humildad.
Cuando se le preguntó cómo es ser la esposa y compañera espiritual de un maestro realizado, Su Eminencia respondió con la misma naturalidad de siempre: «La gente viene de muy lejos para ver a Su Santidad y a sus hijos, pero yo estoy con ellos las 24 horas del día. Así que ser parte de esta familia tan especial es una gran fortuna».

También es madre de S. S. Sakya Trizin 42, Ratna Vajra Rinpoché (n. 1974) y de S. S. Sakya Trizin 43, Gyana Vajra Rinpoché (n. 1979), y abuela de seis nietos que, en palabras de quienes los han visto crecer, dan muestras claras de poseer las cualidades necesarias para convertirse en grandes maestros del linaje (ver recuadro).
La generación más joven de la familia Khon
De la unión de S. S. Sakya Trizin 42, Ratna Vajra Rinpoché, y S. Em. Dagmo Kalden Dunkyi:
- S. Em. Yetsunma Kunga Trinley Palter (n. 2007)
- S. Em. Dungsay Akasha Vajra (n. 2010)
- S. Em. Yetsunma Kunga Chimey Wangmo (n. 2013)
De la unión de S. S. Sakya Trizin 43, Gyana Vajra Rinpoché, y S. Em. Dagmo Sonam Palkyi:
- S. Em. Yetsunma Ngawang Tsejin Lhamo (n. 2011)
- S. Em. Khondung Siddharth Vajra Rinpoché (n. 2014)
- S. Em. Dungsay Siddhant Vajra (n. 2019)

Hablando de su rol como madre, Gyalyum Chenmo destacó el papel central del amor: «Les he dado mucho amor a mis hijos, como cualquier madre lo haría. Aparte de eso, realmente no siento que les haya enseñado nada especial. Ya tienen naturalezas hermosas y cualidades especiales como hijos de la familia Khon».
Sobre el tema de la renuncia, fue igualmente honesta: «Creo que es un poco difícil renunciar a todo. Pero, como budistas, tratamos de hacerlo poco a poco. Y sí, la renuncia es definitivamente un desafío».
Y añadió que perfeccionar la renuncia puede ser más fácil para los practicantes de Dharma, porque cuentan con entrenamiento mental y una comprensión más profunda y pura de lo que realmente significa soltar.

2. Mujeres en el budismo tibetano
A una mujer tan honorable no pudimos evitar preguntarle cómo seguir empoderando a las mujeres en el camino budista. A esto, Su Eminencia respondió con su claridad habitual: «Las mujeres son una parte esencial de las actividades del Dharma. Nuestra práctica principal debe ser el amor y la compasión, aunque esto se aplica a todos los seres por igual».
Gyalyum Chenmo nos recuerda que el verdadero empoderamiento se construye de manera paulatina, a través de la gama del altruismo —tanto para la mujer como para el hombre—, dándole a cada persona las herramientas adecuadas para transitar por la vida con libertad.
3. Las mujeres que inspiran su camino
¿Qué ha sostenido y sigue sosteniendo su práctica diaria? Gyalyum Chenmo nos dijo que la aspiración —el motor que nos impulsa a seguir en el camino espiritual— es también un pilar fundamental en su vida. «Veo a todos mis gurús practicando a cada instante y me siento inspirada a seguir su ejemplo, que no debo malgastar el tiempo».
Mencionó también la importancia de estar bajo la guía de un gurú genuino, recordándonos que nuestro maestro no debe ser tratado con la misma confianza con la que tratamos a un amigo; siempre debemos rendirle respeto.

Al hablar de las personas que más le han inspirado, Gyalum Chenmo evocó a tres mujeres extraordinarias:
- Khandro Tsering Chodron (1929-2011), esposa espiritual de Yamyang Khyentse Chokyi Lodro. Una mujer sabia y compasiva que enseñó con su presencia, su belleza y su ejemplo.
- Dagmo Trinley Paljor Zangmo (1906-1975), cuya dedicación es un modelo a seguir. Esta noble mujer, tía de S. S. Gongma Trichen a quien educó como una madre, aseguró que la Tradición Sakya continuase siendo un pilar del Buddhadharma.
- Yetsun Kushok Chimey Luding (n. 1938), una maestra cuya calidez, diligencia y realización la convierten en un inagotable tesoro espiritual. Su vida sienta un precedente sobre cómo podemos avanzar en el camino espiritual ante cualquier adversidad.
4. Cómo vivir el Dharma en la vida cotidiana
Al pedirle algunos consejos sobre cómo aplicar las enseñanzas budistas en el día a día, Gyalyum Chenmo volvió a señalar al amor y la compasión como centro de todo: «Son la clave, y se aplican a todos, incluida la familia, especialmente si no son practicantes del Dharma. Si damos estas cosas a los demás, lo entenderán».
Con especial ternura, se dirigió a las madres: «Hoy en día no puedes decir nada directamente a los niños modernos, ¿verdad? Entonces, poco a poco e indirectamente, si les das amor y compasión, ellos también irán entendiendo». Y añadió: «Las madres deben tratar de controlar la ansiedad y la ira que sienten», sugirió. «Deberían evitar gritar a los niños y decirles que no hagan esto o aquello. Dándoles amor, mucho amor, compasión, tiempo y espacio, los niños entenderán».
Su consejo final sobre la familia fue tan simple como profundo: «Es importante hacerse amiga de ellos y encontrar con mucha delicadeza el momento adecuado para contribuir a su crecimiento».
La entrevista se cerró con una reflexión que lo dice todo: «Soy budista, así que tal vez no sea correcto decir esto, pero si hay más Dharma en el mundo, habrá más paz porque es el Dharma el que transforma nuestra mente».

5. Lo que nos deja su ejemplo
Estar en presencia de practicantes genuinos tiene un efecto que las palabras apenas pueden describir: despierta algo en nosotros. Nos recuerda que el camino es posible, que no es una abstracción ni un ideal lejano, sino algo que se encarna en una vida concreta, en gestos cotidianos, en la forma de ocupar un lugar con discreción y plenitud.
Gyalyum Tashi Lhakyi nos deja enseñanzas que no están en ningún texto, sino en su manera de ser. Su llamada a ser una condición de bienestar para quienes nos rodean. La invitación a no malgastar el tiempo y a valorar la preciosa vida humana como la oportunidad irreemplazable que es. Y su visión del empoderamiento, arraigado no en la afirmación del ego, sino en la ternura y el altruismo, como vía hacia la verdadera libertad.
Acercarse a maestros y maestras auténticos —a través de su presencia, sus enseñanzas o el estudio de sus biografías— aviva en nosotros la confianza en las Tres Joyas y en nuestro propio potencial. Nos ayuda a discernir qué es realmente importante y a actuar en consecuencia.
Y quizás esa sea la enseñanza más silenciosa y más profunda de Gyalyum Chenmo: que una vida vivida con integridad, sencillez y devoción es, en sí misma, un acto de generosidad hacia el mundo
Agradecimientos
Este artículo fue posible gracias a la colaboración de varios miembros de la sangha Paramita.
Reflexión
Y a ti…
¿Cuál es la fuente de motivación que sostiene tu práctica diaria y te alienta a continuar en el camino?
¡Cuéntanoslo en los comentarios!






11 respuestas
El.amor que pude comenzar a sentir, más del que ya tenía por mis hijos, por los animales que no lo tenía mucho, por los demás y por la paz que comencé a experimentar.Por.el despertar de mi conciencia.
Para mi la fuente actual son las enseñanzas sagradas del ven. Lama Rinchen, así como, las pequeñas rendijas de lucidez que siento de vez en cuando. Gracias.
Muchas gràcias por el artículo. Es bonito ver como Dharma y família pueden complementarse y hacerse fuertes.
Sostengo mi práctica diaria sobre la consciencia del gran sufrimiento que padecemos todos los seres, la fe en que las Tres Joyas son el único refugio posible y la única fuente de felicidad verdadera y el deseo que que todos los seres nos liberemos con rapidez del sufrimiento y la ignorancia. Gracias.
Tomaremos estos consejos que vienen de su experiencia y sabiduría, ¡¿cuánto nos beneficiariamos si confiaramos en la guía de los mayores?! Conectar con la bondad y la compasión seguramente son la clave para vencer en todos los momentos de nuestra vida. Gracias por publicarlo.
La toma de refugio en el Buddha, el Dharma y la Sangha, generaron autentico compromiso conmigo y los demas, para ser de ayuda en que logremos la genuina felicidad. Me siento honrada y beneficiada de poder acceder a las enseñanzas que nos da generosamente Ven Lama Rinchen. Mi maestro me imprime la fuerza necesaria, para cada dia trabajar las virtudes y dedicar los meritos para beneficiar a todos los seres. Gracias !!! Y gracias a Uds tambien Ven que siempre estan alli para nosotros.
4 grandes mujeres juntas con sus bellas sonrisas. Es una imágen que transmite alegría . Gracias por acercarnos cada vez más al Dharma!
Muchas gracias por esta entrevista. Me guardo como un tesoro sus palabras de consejo para las madres..
Khempo Rinchen que me salvó la vida. Sin duda la certeza de la renuncia pueda llevarme en esta vida a la ordenación monastica. Para ser sirviente de mi Maestro de laxSangha y todos los seres reverencias
Om Yeshe de Uruguay
El ejemplo de l@s Maestr@s, su entrega, renuncia a todo…por favorecer a todos los seres. No veo que haya una mejor manera de aprovechar este renacimiento humano perfecto. La Práctica Espiritual, es una responsabilidad, que aligera todo carga emocional y física. No hacerla, es perder la única oportunidad de librarnos de las percepciones que crean todo el sufrimiento.
Mil eones de gracias por el articulo, la entrevista a Su Eminencia Gyalyum Tashi Lhakyi, muy genuina y inspiradora, en no dejar nunca el camino correcto «El DHARMA» y aumentar nuestra confianza en las Tres Joyas —el Buddha, el Dharma y la Sangha.
¡¡Importantísimo y muy genuino!! ▪ El mensaje a las madres.
▪ Que valoremos y aprovechemos el tiempo y la preciosa vida humana para cultivar el despertar de la consciencia que, en definitiva, es lo más importante que podemos ofrecer al mundo.
▪ Su visión sobre el empoderamiento de todos los seres basado en el amor y compasión es una vía muy sensata hacia la igualdad y la libertad.
Gracias, gracias……