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Lo que me hubiera gustado saber

Publicado: Ene 21, 2023

A pesar de que el camino se hace caminando y cada experiencia hace de nosotros la persona que somos hoy, a veces es inevitable echar la vista atrás y hacer un recorrido por todo aquello que nos hubiera gustado saber en el pasado.

¿Qué me hubiera ayudado a mantenerme a salvo en mitad de la tormenta? ¿Qué podría haber utilizado para conseguir estabilidad y reducir mi confusión? ¿Cómo podría haber enfocado mejor los desafíos de la vida?

En este artículo he escogido tres aprendizajes que para mí han sido importantes, tres claves que espero puedan ayudarte a lidiar con algunos de los desafíos que se presenten en tu vida. 

1.  Descubre la luz de tu propia verdad

Gandhi dice “al final de todo, la verdad siempre gana”, pero cuando estás en medio del atolladero tienes que confiar mucho en Gandhi para sostener la luz de tu propia verdad.

Han sido —y siguen siendo— muchas las veces en las que me he convencido a mí mismo de que ciertas situaciones permitían ciertas conductas. Son estas las veces en las que he silenciado mi propia voz, situaciones que exigían de mí un cambio o una respuesta distinta.

Por ejemplo, como actor he impulsado parte de mi carrera profesional buscando fama y éxito, sentía que mi valor vendría dado a través de la mirada de los otros.

Algo de lo que me he dado cuenta con los años, es que el éxito en sí no tiene nada de malo, sin embargo, caminar sobre una alfombra roja y vacía puede ser peligroso. Cuando las luces se apagan y todos apartan su mirada de ti, son tus valores los únicos que pueden evitar que te rompas.

Han sido muchas las veces en las que me he sentido vacío, confuso y tomado por una profunda desesperanza. En mi contacto con el Dharma, empecé a entender lo importante que era desarrollar mi propio código de conducta… unos principios capaces de sostenerme en la inevitable realidad del cambio y guiarme en mitad de la oscuridad. 

Sin duda, si pudiera volver al pasado, me daría más tiempo para encontrar mi propia voz y buscaría los lugares y las personas que me ayudasen a hacerla valer.

Esto puede exigir hacer cambios drásticos y sostener la incomodidad que conlleva apartarse de lo que los demás esperan de ti. Sin embargo, en mi experiencia, he notado que el poder que uno gana cuando acoge y atesora su propia verdad, viene cargado de claridad y fuerza. 

2.  Compárate contigo ayer y deja de compararte con otros

Observamos pequeños trozos de la vida de otros… fragmentos editados que alumbran solo una parte brillante de su realidad… y en esa distorsión empezamos a cuestionar quiénes somos, bajamos la cabeza y el volumen de nuestra propia voz.

La depresión y la ansiedad se disparan en el mundo al ritmo de una profunda y rápida transformación de las redes sociales. Son los jóvenes los que se vuelven especialmente vulnerables a una pérdida de contacto con la realidad y a una profunda sensación de carencia. 

Aunque este cambio en los medios de comunicación llega a mí en una etapa distinta de mi vida, sí puedo entender cómo compararme con otros no sólo ha generado y genera en mí competitividad y envidia, también un profundo sentimiento de fracaso. 

Por ejemplo, en mi búsqueda de identidad como hombre gay, apenas crecí con referentes con los que poder compararme. Además, la idea de ser diferente estaba cargada de miedo y rechazo.

En mi deseo por encajar, he vestido trajes que no encajaban conmigo y sonreído en situaciones que exigían de mí una respuesta distinta. 

Viajar y abrirme a otras culturas y personas me han hecho ser consciente de cómo mi visión de la realidad estaba eclipsada por una concepción heteronormativa y basada en estándares que me han confundido, paralizado y generado en mí una profunda sensación de vergüenza.

Colocar la medida en mí y dejar de buscar fuera “lo que está bien” o “lo que es deseable” me está impulsado a volar más alto y a avanzar más rápido. 

Empezar a aceptar quién soy, entendiendo no sólo mis valores sino lo que es bueno para mí y serena mi mente, no sólo me ha permitido reducir mi nivel de estrés, también me ha hecho más eficiente, me ha dado confianza y ha contribuido a mejorar mi autoestima. 

Esto es para mí algo nuevo y un gran desafío. Desde este lugar de aceptación es desde el que puedo empezar a medirme conmigo mismo e ir dando pasos en la dirección correcta.

Algo que estoy empezando a entender y que “me hubiera gustado saber” es que mi oportunidad para contribuir con un cambio positivo, comienza apartando la mirada de los demás para poder abrazar la realidad de quién soy.

3.  Aprende a descansar

Me gustaría terminar este artículo reflexionando acerca de la relación entre cuerpo y mente, y en especial en la necesidad de descanso. 

Probablemente, a lo largo de mi edad adulta, nunca me había permitido parar. Entonces llegó la pandemia, y dibujó frente a mí dos realidades ocultas hasta ese momento: una ansiedad generalizada que me acompañaba desde niño, y la incapacidad de saber cómo descansar.

Había aprendido a organizar mi tiempo, a ser efectivo con las necesidades de los demás, y a tener un armado plan de contingencia para posibles desastres futuros. Sin embargo, con 35 años el mundo se había parado y yo no sabía cómo pararme con él. 

¿Era algo que podía llegar a aprender? Recordaba vagamente una sensación de ligereza, de no estar abrumado por pensamientos, la relajación en el cuerpo al despertarme por la mañana. Sin embargo, no sabía cómo regresar allí.

Algo no estaba bien, algo necesitaba cambiar. En mitad de un mundo patas arriba, yo estaba recuperando mi libertad caminando por un Londres completamente vacío… una ciudad en pausa, que me permitió descansar en su silencio. Tenía tiempo para respirar hondo, sentir la luz del sol, meditar y hacer todo despacio, sin prisa… 

El cuerpo es como ese amigo que siempre está ahí para sostenerte, da igual cuánto lo ignores, lo traiciones o te alejes de él. Tu cuerpo está esperándote para celebrar cada pequeña victoria. Hay tiempo para lo extraordinario, pero para llegar a ser extraordinarios en cualquier ámbito de nuestra vida es necesario apaciguar el cuerpo.

Algo inesperado empezó a ocurrir mientras la pandemia avanzaba: los arrecifes de coral comenzaron a recuperar su color y vitalidad, llenando de belleza el fondo de los océanos. 

Si pudiera volver atrás en el tiempo, trataría de ser más consciente de que nuestro tiempo es limitado, intentaría aprender que para poder llegar a ser extraordinarios necesitamos saber descansar en el cuerpo y en el planeta que nos sostiene. 

Si necesitas salir de la confusión, recuperar tu vitalidad, vivir la vida con más plenitud, conocerte mejor y ser capaz de disfrutar del “aquí y ahora”, recomendamos el siguiente curso. La próxima edición comenzará el 4 de febrero del 2023. ¡Las inscripciones todavía están abiertas!

¿Qué es lo que te hubiera gustado saber?

Alvaro Cea

Actor y Psicólogo

12 Comentarios

  1. Celhinna Mhizzela

    Así es Álvaro..muy buenas reflexiones. En Pandemia tuvimos que enfrentar la realidad interna que llevaba mucho tiempo dormida, afloraron los miedos , pero también tuvimos tiempo para ver qué estábamos haciendo con nuestra vida. Y si, el planeta tuvo tiempo de descansar del hombre y recuperarse y volver a florecer, lo que nos pone a pensar sobre las acciones dañinas que día a día hacemos con la naturaleza….gracias por tu post.

  2. Diana

    Gracias Alvaro !! Exelentes reflexiones y para mi con unos años mas que los tuyos , tambien comprendi gracias al Dharma y al Venerable y Querido Lama Rinchen !!! Gracias !Gracias ! Gracias !

  3. Susana Aurora

    Gracias por tus palabras!!!! Es muy bello conectarnos con quien realmente somos!!!! Y si, la Pandemia nos dió la oportunidad de mirarnos profundamente… sin las máscaras que acostumbramos usar … y dió miedo… y ansiedad … y una maravillosa libertad que quizas no sabíamos como permitirnos en el ajetreo de nuestra vida.
    Como nuestro Venerable Lama siempre nos dice: elegir ver oportunidad donde otros ven desastre. Gracias!!! Gracias!!! Gracias!!!! querida Sangha Paramita 🙌🏻🙌🏻🙌🏻

  4. Estrella64

    Muchisimas Gracias Álvaro por tus palabras, por compartir con nosotros tu sentir y vivir, y recordarnos la importancia del Dharma, Gracias al Venerable Lama Rynchen por acompañarnos en este camino, y la sangha Paramita. Gracias abrazo grande desde Argentina.

  5. Solange

    Gracias Álvaro Cea por compartir tus reflexiones e avanzos internos.
    Aquí ahora mismo donde me encuentro lo necesitaba tal cómo lo has expresado.
    Desde mi cocina en una mañana de invierno en un pueblo de mantañas nevadas no me siento sola. Gracias 🙂 .

  6. Rosa

    Gracias Álvaro. Gran reflexión. Un abrazo

  7. Alvaro Cea Alvarez

    Gracias por vuestros comentarios y por vuestras reflexiones. Al igual que Solange, la posibilidad de ser parte de la comunidad Paramita y de poder compartir mi proceso con vosotr@s, hace que no me sienta solo. Gracias!

  8. Om Adriana

    Muchas gracias por este artículo. La época de la pandemia No me dio miedo, fue una época extraordinaria, para poder ver realmente quién soy, y no dar poder a los que fomentaron el terror, Todo pacifico, los animales aparecían x las calles, una época de vida normal diría yo, estando con uno mismo. Teniendo una visión clara, de una realidad insospechada, sin televisión, sin radio, sólo con las maravillosas clases de Lama rinchen, que estaba ahí, mostrando la verdad.
    Reverencias Om

  9. Anahi

    Gracias Álvaro por tus reflexiones y dejarnos conocer algo de tu vida y tu aprendizaje. La pandemia hizo posible para mí comenzar a disfrutar de la calma, el silencio, el buen descanso y encontrar los vídeos del querido Lama Rinchen y el equipo Paramita. No podía haber mejor regalo! Derivó en un giro bastante importante en mi vida, no previsto a los 66 o 67 años. Ahora recibo enseñanzas, tomo cursos y hasta llegué a conocer al Lama en su gira x latinoamérica, pude hacer un retiro presencial y recibir una iniciación. Me siento muy feliz por todo esto y lo agradezco infinitamente. Ojalá todos tengan las mismas oportunidades y sea de beneficio para todos los seres. Abrazo

  10. JulietaBatt

    Gracias Alvaro por tu generosidad y honestidad al compartir tu testimonio.
    Un saludo grande
    Julieta

  11. Sonia

    No quiero redundar con mi comentario, solo tengo la necesidad de decir que éste es un artículo que me llega al corazón, como verdad, como luz. Gracias por haberlo compartido.

  12. Ligia

    Gracias Alvaro!!! GRACIAS por compartir!!

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