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El ardiente editor: breve biografía de Loter Wangpo

De estudiante prodigioso a gran editor: cómo un monje del siglo XIX salvó cientos de enseñanzas tibetanas del olvido.

Una emergencia espiritual sacudía el Tíbet del siglo XIX: las enseñanzas estaban desapareciendo. Las salvó la audacia y el tesón de varios maestros ecuménicos. Y si hoy tenemos muchas de ellas en papel es, sin lugar a dudas, gracias a Yamyang Loter Wangpo.

Contenidos

  1. Nacido con al vajra en la mano
  2. El líder de la asamblea
  3. La gran colección
  4. Maestro de maestros
  5. El paso al paranirvana


 

1. Nacido con al vajra en la mano

Yamyang Loter Wangpo nació al alba, y su primer gesto fue el de sujetar el vajra y la campana, los implementos insignia del budismo vajrayana. Fue en 1847, y desde entonces no perdió el tiempo. A los 6 años aprendió a leer y a escribir, a los 9 tomó votos de laico y a los 20 fue ordenado monje. Su nombre pronosticaba su trayectoria: Mañyushri, Tesoro Señorial de Inteligencia.

Se formó en todo. Desde tantra hasta epistemología, las cifras de su época de formación impresionan: estudió 150 manuales de meditación, los 108 volúmenes de los discursos del Buddha y otros 500 de maestros indios y tibetanos. Para complementar, recibió más de 300 iniciaciones de mantrayana. 

Su maestro raíz era Yamyang Khyentse Wangpo, acicate de la revolución espiritual de la época y fundador del movimiento rimé —el gran proyecto no-sectario del siglo XIX que buscaba preservar y difundir enseñanzas en riesgo de perderse de diferentes linajes—. Algo se le debió de pegar.

Su diligencia no tardó en dar fruto. Siendo adolescente, Yetsun Drakpa Gyaltsen, el tercer fundador de la Tradición Sakya, se le apareció en un sueño y le dijo que estaba bajo su protección. Cuando estudiaba Los Tres Continuos, experimentó la realidad absoluta. Después de hacer varios retiros tuvo una visión de Tara, desarrolló clarividencia y —afortunadamente— salió ileso tras ser alcanzado por un rayo.

2. El líder de la asamblea

Con 23 años fue nombrado maestro vajra (el cabeza de las prácticas rituales en comunidad) del gran monasterio Ngor Ewam Choden.

Allí inspiró a todos con su ejemplar disciplina, estableció reglas para las recitaciones grupales, creó la tradición de dar enseñanzas en verano y amplió la comunidad de monjes.

Su fama creció con rapidez. Pero lo que le aguardaba era una misión de escala muy distinta.

3. La gran colección

Debido a diversas circunstancias, una gran parte del Dharma en Tíbet estaba perdiéndose. Un compañero abad, en el ocaso de su vida, había acudido a él para pedirle que editara su libro, en el que detallaba los ocho grandes sistemas de meditación importados de India ocho siglos atrás. Loter Wangpo aceptó, pero no se conformó con que esos sistemas se quedaran en simples palabras.

Fue a reunirlos. 

Durante más de diez años, investigó y viajó a lo largo y ancho del país, y recibió cientos de iniciaciones casi extintas. El resultado fue monumental: La Colección de Tantras

Este compendio abarca 30 volúmenes de enseñanzas, transmisiones e iniciaciones tántricas de todas las tradiciones tibetanas. Loter Wangpo, además, las hizo llegar a todos sus estudiantes para que las escrituras y las bendiciones del linaje pasaran a la siguiente generación. 

Hoy, La Colección de Tantras constituye un repertorio indispensable tanto para la Tradición Sakya como para las demás tradiciones budistas tibetanas.

Y consciente del valor de enriquecer los textos tántricos con imágenes de los buddhas asociados, Loter Wangpo encargó la producción de 315 pinturas de los mandalas de cada deidad. También mandó elaborar los implementos para los rituales en la más alta calidad. 

¿Y cuánto le costó? 180 kilos de plata que consiguió sin tener que recurrir a patrocinadores para el proyecto. Más bien, logró los fondos aplicando un voto personal: invertir todas las ofrendas que recibiera en el Dharma.


4. Maestro de maestros

La influencia de Loter Wangpo se extendió a través de sus discípulos. Entre ellos figuran Dilgo Khyentse Rinpoché y Yamyang Khyentse Chokyi Lodro —ambos considerados reencarnaciones de su propio maestro raíz—, así como el tutor de Su Santidad Sakya Trizin 41, Gongma Trichen Rinpoché.

Además, recopiló otros textos perdidos, compuso textos originales, escribió aclaraciones de prácticas y patrocinó la impresión de enseñanzas orales que, de otro modo, el tiempo o la invasión comunista hubieran erradicado.

5. El paso al paranirvana

Con todas sus misiones cumplidas, el final de su vida se acercaba.

A los 68 años, y tras dos días de meditación, pasó al paranirvana. El cielo se llenó de arcoíris y el aire se colmó de una penetrante fragancia. Cinco días después, sus restos se transformaron en reliquias, ringsel —pequeñas partículas duras y luminosas que aparecen entre las cenizas de los grandes practicantes—.

Loter Wangpo vivió tiempos difíciles, pero hizo algo por cambiarlos. Su vasta y rica obra, de referencia hoy en día, lo atestigua. “Lo único grabado en su corazón”, afirma su biógrafo, Dhongthog Rinpoché, “fueron las necesidades de las enseñanzas y de los seres sintientes”.


Para saber más

Dhongthog Rinpoche y Sam Van Schaik, The Sakya School of Tibetan Buddhism: A History


¿Qué te ha parecido la vida de Loter Wangpo?

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Imagen de Venerable Gyaltsen

Venerable Gyaltsen

Monje residente en el Centro Budista Sakya, donde sirve guiando meditaciones, traduciendo textos e interpretando para los maestros. En 2018, se doctoró en Psicología y hoy se forma en el idioma tibetano.

3 respuestas

  1. Muchas gracias desde Perú por enseñar el Dharma !!
    Estas lecturas son muy inspiradoras.

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