Sakya Pandita, el sabio de Sakya

 

Sakya Pandita Kunga Gyaltsen (1182 – 1251), el sexto Sakya Trizin, fue uno de los más eruditos y realizados maestros de todo el budismo tibetano. Su nombre y figura son de uso común para los practicantes de la tradición Sakya, y su fama es reconocida por todas las demás escuelas (como prueba la bellísima alabanza de Tsongkhapa con la que se inicia esta biografía).

Sin embargo, cabe preguntarse, ¿y por qué debería interesarme la vida de un maestro cuyo nombre completo apenas soy capaz de pronunciar, que vivió hace casi más de un milenio, y del que no conozco ninguna obra? Tan buenas como necesarias son estas preguntas que yo mismo me hecho en el pasado, mi propia experiencia me ha dado dos motivos principales:

  • Efectivamente, el budismo tibetano nos es ajeno a los occidentales: otra cultura, otro país, otra lengua. Sin embargo, es precisamente a través de las biografías de los grandes maestros que podemos vislumbrar el contexto original en el que se forjaron, enseñaron y practicaron estas preciosas enseñanzas, permitiéndonos ahondar en su significado y profundizar en su práctica.
  • El día a día samsárico no nos lo pone nada fácil para tener un modelo a seguir y con el que inspirarnos para ser mejores practicantes del Dharma (especialmente si no vivimos cerca de nuestro maestro). Conocer las vidas de los grandes maestros nos da ese ejemplo, esa certeza de que se puede ser generoso, paciente, tener buena conducta y meditar y obtener sus abundantes frutos. Y en un camino tan grande como es la búsqueda de nuestra iluminación para el beneficio de todos los seres, saber que alguien ya lo ha conseguido resulta de lo más inspirador.

A continuación encontrarás la traducción de la biografía resumida de Sakya Pandita. Fue escrita por uno de sus discípulos, Lodo Gyaltsen Pal Sangpo, que narra con un cariño y devoción sin igual el desarrollo y hechos espirituales de su maestro. Para facilitar su comprensión, he añadido algunas notas aclaratorias en cursiva y entre corchetes al lado de ciertos términos que pueden resultar confusos. Por favor, querido lector, siéntete libre de preguntar por el significado de otros términos o cualquier otra duda en la sección de comentarios.

 

“Cuando contemplé tu inmaculada sabiduría atravesando los ilimitados confines del conocimiento como el brillante sol en el cielo, mi mente, llena de asombro, buscó un símil para ello en la sabiduría del mismo Mañýugosha, pero después me di cuenta de que los dos eran verdaderamente no duales, y no fui capaz de compararlo contigo” – Homenaje de Ye Tsongkahapa (fundador de la escuela Gelug) a Sakya Pandita.

Nacimiento

Sakya Pandita, el cuarto de los cinco fundadores de la orden Sakya, nació en el año del Cerdo Hembra de Hierro (1182) en Sakya, Tíbet. Fue el sobrino de Jetsun Drakpa Gyaltsen, el tercero de los cinco fundadores.  Sakya Pandita se convirtió en uno de los más grandes eruditos y meditadores que nacieron en Tíbet. Sakya Pandita fue el auténtico Vajradhara [Buddha primordial que representa la esencia de todos los buddhas]. Sin embargo, alguno seres le percibieron como un maestro del Dharma corriente. Aún así, fui testigo de algunos increíbles eventos sagrados que aquí relato.

Cuando el Señor del Dharma entró en el vientre materno, una señal apareció en uno de los sueños de su madre Macheg Nitri Cham de Karpu presagiando que un bodhisattva había entrado su vientre: un rey de los nagas deslumbrantemente bello, con una preciosa corona y otras joyas, le pedía que le diera alojamiento. Mientras Sakya Pandita permaneció en su vientre, el cuerpo de su madre se sintió ligero, sano y gozoso, y un excelente samadhi [absorción meditativa] surgió en su mente. Cuando Sakya Pandita nació, una multitud de señales auspiciosas aparecieron indicando que había nacido un bodhisattva.

Primeras señales de su extraordinario talento

Cuando Sakya Pandita había crecido lo suficiente como para poder gatear habló a su madre en sánscrito, una señal de que estaban madurando las tendencias habituales de sus vidas pasadas. Pero debido a que su madre no entendió sus palabras, se asustó de que el habla de su hijo fuera anormal. Le dijo a Jetsun Drakpa Gyaltsen que su hijo había dicho palabras que ella no podía comprender, y le preguntó si aquello podría ser un problema de su hijo. Drakpa Gyaltsen entendió que el niño estaba hablando en sánscrito, y respondió que no debía temer  por que su hijo fuera anormal. El niño trazó el alfabeto indio en el polvo del suelo con sus dedos, con todas las vocales y consonantes, tanto en la escritura Nagara como en la Lansa. Entonces, temeroso de que otros lo pisaran, los borró. Sakya Pandita dijo que había aprendido a leer tanto sánscrito como tibetano sin que le enseñaran hacía tanto tiempo que no recordaba cuál había aprendido primero.

Sakya Pandita

Cuando Sakya Pandita se hizo un poco más mayor, aprendió sin dificultades estudios avanzados sobre tibetano y sánscrito; astrología, medicina, arte (dibujo y diseño) y otras materias. Siendo aún muy joven ya era un tesoro de sabiduría y buenas cualidades. Debido a esto, muchos maestros ilustrados, incluidos algunos de sus propios profesores, afirmaron de manera unánime que no era un ser corriente, y que sin lugar a dudas era la emanación de un Iluminado o un ser muy bendecido. Todos estaban maravillados con sus habilidades.

Mientras aún era un niño, Sakya Pandita recibió iniciaciones de su padre, Vidhyadhara Palchen Opo, y estudió la sadhana Nacido del Loto de Hevajra [práctica vajrayana que implica visualizaciones, mantras y diversos yogas asociadas con el Buddha Hevajra, el buddha central de la tradición Sakya], así como una sadhana de seis ramas, y las prácticas asociadas, además del Tantra de Chakrasamvara. Cada día hacía las prácticas de Arya Achala, Mañyushri, Avalokiteshvara y muchos otros. También estudió en profundidad y dominó un gran número de tantras, sutras y textos médicos, y también recibió gradualmente iniciaciones, bendiciones, explicaciones tántricas y enseñanzas raíz de los Dharmas de los fundadores del linaje Sakya y de sus ancestrales maestros.

A la edad de ocho años, Sakya Pandita dio un comentario sobre la sadhana Nacido del Loto de Hevajra. A los doce, dio un comentario sobre el segundo capítulo del Tantra Raíz de Hevajra. A los catorce, explicó el comentario común del Tantra de Samputa. A los quince había dominado completamente todos los Dharmas pertenecientes a su padre y a los fundadores del linaje Sakya. Una noche, cuando tenía dieciocho años, Sakya Pandita soñó que recibía las enseñanzas completas del Abhidharmakosha [tratado fundamental sobre filosofía y psicología budista] directamente de Vasubandhu frente a la estupa Achi, detrás del Monasterio Sakya. Sakya Pandita experimentó esa noche como un mes entero, con una sesión de enseñanzas cada mañana durante treinta mañanas. El Maestro Vasubandhu encaraba el Este; su complexión era ligeramente azul  y estaba en la mediana edad. Sakya Pandita se sentaba a la derecha del Maestro Vasubandhu, encarando el Norte, leyendo el texto mientras recibía la enseñanza.

Vasubandhu (siglos IV-V)

Cuando se despertó a la mañana siguiente, Sakya Pandita poseía en su memoria tanto las palabras como el significado el Abhidharmakosha. Más tarde, cuando recibió la enseñanza del Abhidharmakosha del Pandita Kashmir Shakya Shri Badhra, fue exactamente lo mismo.

Una noche, alguien apareció en su sueño y dijo, “Quiero darte el trono del Maestro Dignaga. Por favor, sígueme”. Tras decir esto, Sakya Pandita fue guiado a una cueva en India, donde le dijeron, “Esta es la cueva del Maestro Dignaga”. Cuando la puerta de la cueva se abrió, un lado estaba llena de textos. Después de este sueño, la sabiduría especial surgió en él, mediante la cual pudo entender sin error el significado de los tratados sobre la lógica.

A los diecinueve años, Sakya Pandita recibió enseñanzas sobre lógica y los Dharmas de Maitreya del Maestro Shuhrul en Trang. A los veinte, viajó para conocer al Maestro Tsur Zhonnu Sengge en Nyangtod Changdul. De él recibió enseñanzas sobre el Pramana [filosofía sobre cognición válida]. Después de escucharlas una sola vez, Sakya Pandita comprendió completamente y sin errores cada palabra de la enseñanza, y le pidió permiso al maestro para dar esa enseñanza a otros. Sakya Pandita también empezó a enseñar a los estudiantes del maestro el Pramanaviniscaya y un comentario sobre este texto, dando dos sesiones al día basadas en las enseñanzas del maestro. De este modo, en un mes, dio tanto el texto raíz como el comentario sobre el Pramanaviniscaya de memoria. La asamblea entera quedó asombrada por esta habilidad.

Sakya Pandita recibió la enseñanza sobre la Colección de Razonamiento de la escuela Madhyamaka del mismo maestro, Tsur Zhonnu Sengge. Después de esto volvió a Sakya para llevar a cabo rituales por el bien de su padre y maestro espiritual, que había fallecido recientemente. Una vez los hubo completado, reunió una gran cantidad de oro y otras ofrendas para su maestro Tsur Zhonnu Sengge, y partió a verle.

Durante el trayecto, Sakya Pandita conoció al pandita de Kashmir Shakya Shri Bhadra, que estaba dando la enseñanza sobre lógica conocida como Tsema Chuchok en Tsang Chumik Ringbo (Larga Primavera). Sakya Pandita envió a su asistente por delante para ofrecer todo el oro y demás ofrendas para su maestro Tsur Zhonny Sengge, y se quedó para recibir enseñanzas de Shakya Shri Bhadra. Cuando Shakya Shri Bhadra dio enseñanzas en sánscrito de un texto sánscrito, Sakya Pandita leía del texto tibetano. Al ver esto, los otros panditas de entre los estudiantes de Shakya Shri Bhadra se rieron burlonamente de Sakya Pandita. Oyendo sus risotadas, Shakya Shri Bhadra le preguntó a Sakya Pandita, “¿Ese texto le vale a alguien?” Sakya Pandita respondió, “Aunque no le vale a otros, a mí me sirve.” Diciendo esto, tradujo de vuelta al sánscrito las enseñanzas y comentarios que había recibido del texto tibetano. El pandita se dio cuenta de que sus traducciones eran idénticas, y regañó a los otros estudiantes diciendo, “¿Por qué os reís de él? El Sakyapa comprende mis enseñanzas con exactitud”.

Shakya Shri Bhadra (1127- 1225), cuya Puya de los 16 arjats es practicada en  la actualidad por la tradición Sakya

Sakya Pandita preguntó a Shakya Shri Bhadra, “Se dice que lo que enseñan los maestros tibetanos apenas es azulado, pero no es azul en sí mismo. ¿Qué significa esto?” Shakya Shri Bhadra respondió, “El azul en sí mismo existe tal y como es. Pero no sé qué quiere decir “apenas azulado”.” Mediante su respuesta, Sakya Pandita comprendió el  sentido esencial de la disciplina entera de la lógica.

Sakya Pandita también recibió muchas enseñanzas sobre lógica del Pandita Danashila, así como enseñanzas sobre otras prácticas vajrayana. Con el Pandita Sangha Shri de Nepal estudió un ciclo de obras sobre la lengua sánscrita, y obras sobre lógica como el Pramanavirtika y otros. El propio Sakya Pandita dijo, “Soy muy afortunado porque actualmente no hay nadie más docto en sánscrito que el maestro nepalí Sangha Shri, y él vino a donde yo vivía, de modo que me fue posible estudiar con él.”

Ordenación monástica, estudios avanzados y profundas realizaciones

Shakya Shri Bhadra marchó a Tíbet Central, y mientras estuvo ausente, Sakya Pandita invitó a Pandita Sugata Shri a ir a Sakya. Con él estudió intensivamente sánscrito, lógica, poesía, composición, retórica y otras materias durante dos años. Más tarde, cuando Shakya Shri Bhadra volvió a la región de Tsan, Sakya Pandita fue a presentarle sus respetos y a pedir la ordenación completa, a lo que Shakya Shri Bhadra aceptó. Así, a los 25 años Sakya Pandita afeitó su cabello en el templo de Nyangmit Gyen, la sede del gran maestro Lotong, y recibió la ordenación en Nyongchong. Durante la ceremonia de ordenación, el abad Kashmir Shakya Shri Bhadra fue el abad principal, Bodhisattva Kyewole sirvió de maestro de actividad, el Maestro Shohul sirvió como el maestro que muestra los secretos, y la ceremonia fue presenciada por otros respetados maestros rodeados de una reunión oceánica de la Sangha.

Sakya Pandita

Shakya Shri Bhadra le recomendó, “Ahora que estás completamente ordenado, es importante ser diligente manteniendo los votos”, con lo que encargó al Venerable Jodan como instructor del vinaya [enseñanzas budistas sobre conducta] de Sakya Pandita. El Venerable Jodan era extremadamente estricto en todas las observancias, y corregía constantemente hasta las más pequeñas infracciones. Después, Sakya Pandita estudió con Shakya Shri Bhadra el texto de lógica Siete Categorías de Pramana, así como comentarios y obras complementarias a este texto. Tanto con Shakya Shri Bhadra como con Bodhisattva Kyewole estudió muchas otras enseñanzas sobre vinaya, sutra y tantra.

La meditación de Sakya Pandita se había desarrollado hasta un nivel inconcebiblemente firme de samadhi, por lo que fue capaz de realizar la relación entre la interdependencia externa e interna y de profetizar eventos futuros. Cuando meditaba o se concentraba, nada en absoluto podía perturbarlo, incluso estando en mitad de una muchedumbre.

Debido al poder las bendiciones de su lama, en su mente surgieron las extraordinarias cualidades de la comprensión de los Dharmas de las escrituras y de las realizaciones . Esto se sabe porque el mismo Sakya Pandita afirmó: “Cuando era joven le pedí a mi lama, Jetsun Drakpa Gyaltsen, que me concediera la bendición del gurú yoga [práctica vajrayana en la que se cultiva una relación trascendental con el maestro espiritual], pero se negó diciendo: “No me percibes como al Buddha, sino como a tu tío. Aún no eres capaz de dedicar tu cuerpo y todas tus posesiones al lama”. Más tarde, surgieron terribles señales proféticas de mi muerte, y mi salud se vio indispuesta. Al mismo tiempo, mi Señor del Dharma manifestó durante unos pocos días algunas molestias. En aquellos momentos lo serví día y noche sin descanso ni pensar en dormir o comer. Parece que esto purificó algunas de mis negatividades.”

Jetsun Drakpa Gyaltsen

“Entonces mi Señor Jetsun Drakpa Gyaltsen me concedió la bendición del gurú yoga. En aquel momento, surgió en mi mente la actitud de que mi lama era el Buddha genuino, y le vi como a Arya Mañyushri, la manifestación de todos los buddhas. Una devoción extraordinaria surgió en mi mente. Mediante esto fui completamente liberado de las señales de mi muerte, mi salud se recuperó completamente y desde se momento en adelante empecé a realizar sin error el sentido de las escrituras y el razonamiento, así como del significado de las palabras sánscritas, la lógica, la poesía, la retórica, la composición, el mantrayana secreto, el paramitayana, el abhidharma, el vinaya, el sutra y otros. Logré un intrépido valor respecto al significado del Tripitaka [canon budista] entero, y recibí el bondadoso aprecio de deidades, espíritus y seres humanos. Incluso aquellos vanidosos, como los reyes de India, deseaban recibir enseñanzas del Dharma de mí. Alguna realización genuina surgió en el interior de mi mente.”

Sakya Pandita también percibió muchas otras deidades [buddhas] como Arya Mañyushri, Arya Achala y Tara, que le transmitieron directamente una multitud de enseñanzas del Dharma. Basado en esto, en su mente surgieron incontables buenas cualidades meditativas. Sakya Pandita me dijo: “Una noche soñé que estaba sentado sobre un trono alto hecho de piedra dando enseñanzas del Dharma a una asamblea oceánica. Empecé a hablar en sánscrito con los primeros versos del Pramana Viritika:

Me postro ante ti que has

Desechado la red del pensamiento conceptual, y

Poseees un cuerpo profundo y vasto, del que

Irradian infinitos nobles rayos de luz en todas las direcciones.

 

En aquel momento, el sol y la luna surgieron de mis hombros izquierdo y derecho. A la mañana siguiente, le conté este sueño a mi Señor del Dharma Jetsun Drakpa Gyaltsen. Él respondió, “Que semejante sueño haya ocurrido es un evento fuera de lo común. Debemos celebrarlo plenamente haciendo ofrendas.”

Sakya Pandita

Sakya Pandita me contó otro sueño: “Un arroyo al oeste de Sakya se convirtió en un río enorme. En la ribera del río, mi Señor del Dharma Jetsun Rinpoche Drakpa Gyaltsen se sentaba donde la ribera se une con el agua, escuchando la canciones secretas del Dharma mantrayana cantadas por Loppon Sonam Tsemo [hermano mayor de Drakpa Gyaltsen y segundo fundador de la tradición Sakya], que mantenía su cabeza elevada. Mientras escuchaba, ascendí los escalones de la ribera hacia Sonam Tsemo. Me enteré de que un sueño similar le había ocurrido a Shakya Shri Bhadra, y cuando más tarde le pregunté por él, el sueño nos había ocurrido a los dos durante la misma noche.”

Se dice que mi Señor recibió enseñanzas directamente, no en sueños, en el propio Monasterio Sakya, del espacio enfrente suya. También oyó claramente una voz que parecía surgir de su corazón, diciendo, “En tus veintisiete vidas previas naciste sin interrupción como un Pandita, muy docto en el Pramana Virtika.” Más tarde oyó la misma voz, pero en vez de “veintisiete” dijo “treinta y siete”. Sakya Pandita me relató personalmente estos sucesos. En numerosas ocasiones mi Señor dijo, “Parece que tengo tendencias habituales de mis vidas previas respecto al estudio del sánscrito y la lógica, porque no necesito esfuerzo alguno para aprender esas materias.” En otra ocasión, cuando estaba dando enseñanzas del Dharma, una voz en el espacio de su corazón dijo, “Eres una emanación del Señor Drakpa Gyaltsen, y serás capaz de domar a multitud de seres vivos, incluyendo a aquellos que no pueden ser domados por buddhas tan numerosos como las arenas del Ganges”. Mi Señor me dijo: “Más tarde, cuando estaba enseñando en el santuario sagrado de Kadam en Yeru, otra voz dijo: “Yo soy tu maestro espiritual de muchas vidas previas”, e instantánemente reconocí la voz”.

Una vez, cuando Sakya Pandita manifestó un ligero malestar, Mañyushri, Nagaryuna, Shantideva y otros seres sagrados se manifestaron para confortarlo. Algunos discípulos con percepción pura, como Podon Rinpoche y otros, le percibieron como inseparable de Mañyushri.

 

Extraordinarias cualidades espirituales, intelectuales y artísticas

Mi Señor también era clarividente. Un ejemplo de esto ocurrió cuando mi Maestro visitó el norte. Mientras estaba allí, en el mes intermedio de otoño del año de la Serpiente Hembra de Madera, y de nuevo en el último mes de otoño del año  del Perro Macho de Hierro, declaró que marcharía  a otro reino en el año del Cerdo de Hierro. Algunos de sus discípulos cercanos oyeron y registraron esto, y más tarde sucedió tal y como él había predicho.

 

Respecto a la composición de Sakya Pandita, se dice que un texto se puede componer con dos propósitos: principalmente para beneficiar a otros y principalmente para para demostrar composición elegante. Cuando se compone principalmente para beneficiar a otros, las palabras y el significado de sus textos son impecables, lógicos, claros y en armonía con los sutras y tantras y más allá de las críticas, incluso de los más eruditos. En efecto, todos sus escritos son maravillosamente bellos. Otras obras suyas fueron compuestas principalmente para demostrar composición elegante, como el Homenaje a los Sugatas, Suplicando la Compasión de los Iluminados y Habla Elegante. Todas estas obras están bellamente compuestas: las palabras y el significado están equilibrados y las metáforas no contradicen el significado tras ellas; se hacen distinciones claras entre los tipos de prosa, los acentos pesados y los ligeros, y entre sonidos largos y cortos; las palabras y puntuación embellecen y adornan las composiciones; aunque están escritas con elegancia, su significado está claro, y la poesía es fácil de recitar y agradable de escuchar. Todos sus escritos son como obras de oro puro adornadas con borlas de joyas; también podría decirse que son un jardín de perlas perfectas, extremadamente bellas y compuestas elegantemente. Cuando sus composiciones son leídas o escritas por otros, estas deleitan a los eruditos, son adecuadas para ser citadas por los inteligentes y son objeto de admiración de los sabios.

Respecto a su debate, debido a que poseía una inteligencia sin igual y había logrado un intrépido valor a través de realizar con corrección y exactitud el significado de cada escritura, todo su habla y sus afirmaciones eran perfectas. Sus palabras estaban más allá de las críticas, y por ello la valentía de aquellos que lo retaban se estremecía. Venció a muchos grandes académicos tibetanos y eclipsó a muchos panditas budistas de India. También venció a muchos maestros de otras religiones. Por ejemplo, Harinanda era famoso en toda India por su erudición. Cuando supo de la fama de Sakya Pandita fue junto con otros seis eruditos hindúes a Tíbet para retarle a debatir. Sakya Pandita venció completamente a todos ellos con su sabiduría y les estableció en la visión correcta.

De este modo, la mente de Sakya Pandita descansaba a lo largo de toda su vida en el profundo samadhi de las dos etapas. Hasta los 63 años se implicó en estudiar, contemplar, meditar, enseñar, componer y debatir en Tíbet. De este modo esto sirvió a la doctrina del Buddha como el sol que surge por la mañana, y su fama se extendió por el mundo.

Invitación del Khan y viaje a China

En la última parte de la vida de Sakya Pandita, su fama alcanzó los oídos de Kodan Khan, el hijo del emperador Mongol. El Khan dijo, “He sabido de un famoso maestro budista en Tíbet conocido como “Sakyapa”. Quiero que sea invitado aquí”. De este modo, envió a su general Tortak a invitar a Sakya Pandita.

Kodan Khan (1206-1251), nieto de Genghis Khan

Cuando Tortak llegó a Sakya ofreció la carta de invitación del Khan a Sakya Pandita, quien recordó entonces lo que su maestro Jetsun Drakpa Gyaltsen había profetizado: “Más adelante en tu vida, la gente del norte te invitará a su patria. Cuando llegue ese momento ve sin dudarlo, ya que será de gran beneficio para la doctrina del Buddha”. Por consiguiente, Sakya Pandita aceptó la invitación alegrándose del acontecimiento.

En el año del Dragón Macho de mMdera, a los sesenta y tres años, Sakya Pandita partió hacia China con dos sobrinos. En su viaje, muchos eruditos y afamados maestros y otros afortunados discípulos le pidieron iniciaciones, bendiciones, explicaciones sobre el tantra e instrucciones esenciales. Sakya Pandita satisfizo las peticiones de cada uno de ellos de acuerdo a sus necesidaes, e hizo girar la Rueda del Dharma en muchos lugares de Tíbet. Viajando de este modo, el viaje a China llevó tres años.

En el camino, un maestro Kadampa conocido como Namkha Bum le preguntó, “¿Hay alguna prueba lógica de que puedas beneficiar a los monogles con tu presencia?” Sakya Pandita respondió, “El emperador mongol me envió una enérgica invitación que rezaba, “Debes venir a ser nuestro maestro espiritual, ya que si te niegas enviaré un ejército a Tíbet”. Como escribió esto, de venir su ejército, un gran daño sobrevendría a muchos seres. Por lo tanto, con el deseo de beneficiar a los seres, me he embarcado en este viaje. No hay otra prueba lógica más que esta, que puedo ser de beneficio. Por lo general, si es para el beneficio de otros seres, no tengo la más mínima resistencia a sacrificar nada, incluso mi cuerpo y mi vida, que son todo lo que tengo”.

Cuando Sakya Pandita tenía sesenta y cinco años alcanzó el palacio del emperador en Lingchu, en el octavo mes del año del Caballo de Fuego.  En aquel momento, el emperador Kodan Khan se había ido a Mongolia para la celebración de la entronización de Goyuk Khan. El emperador volvió a Lingchu al comienzo del año siguiente, el año de la Oveja, y tuvo una audiencia con Sakya Pandita en el palacio. El Khan estuvo encantado de reunirse con Sakya Pandita y ambos tuvieron un relajado intercambio sobre el Dharma y los asuntos mundanos.

Estatua de Sakya Pandita

Antes de que Sakya Pandita llegara a Lingchu ya había algunos monjes tibetanos en el palacio. Sin embargo, no habían sido capaces de demostrar ninguna actividad especial para probar las buenas cualidades del Dharma del Buddha. Debido a esto, el popular practicante mongol Erkawun y los oráculos mongoles se sentaban a la cabeza de la asamblea cuando esta se reunía en el palacio para llevar a cabo aspiraciones y plegarias, guiando los cánticos y plegarias.

El Señor del Dharma Sakya Pandita y Kodan Khan entablaron extensos e intensivos intercambios sobre el Dharma. Cuando el Khan no podía comprender varios puntos importantes, los académicos y practicantes de Yunnan le ayudaban. De este modo, el Khan llegó a tener una buena comprensión del significado del Dharma y estuvo encantado de recibir enseñanzas de Sakya Pandita. El Khan pronto decretó a sus súbditos que el practicante mongol Erkawun y los oráculos no debían sentarse delante de los monjes budistas, y que el Señor del Dharma Sakya Pandita debería presidir a la cabeza de la asamblea. También decretó que en todo el país, los monjes budistas deberían liderar los cánticos de aspiraciones y plegarias, y que su puesto debía ser venerado.

El emperador contrajo una enfermedad de la piel, y Sakya Pandita llevó a cabo el ritual del Bodhisattva Singhananda, lo que curó completamente su enfermedad de piel. De este modo, el emperador se volvió extremadamente devoto de Sakya Pandita. El emperador pidió y recibió vastas y profundas enseñanzas del Dharma, comenzando por el Voto del Bodhisattva en la Tradición Majayana y muchos otros textos. Veneraba altamente a Sakya Pandita, y desde ese momento en adelante, Sakya Pandita concedió muchas enseñanzas del Dharma en multitud de idiomas a diferentes grupos étnicos. De este modo, aquellos que no estaban dedicados al budismo fueron establecidos en el camino del Buddha, y aquellos que estaban dedicados fueron establecidos en el camión del majayana. En pocas palabras, estableció a incontables seres vivos en el estado de maduración y liberación y causó que la Doctrina budista floreciera a lo largo y ancho del país.

Iluminando el Legado del Sabio y últimos años

Tras permanecer en el palacio y enseñar el Dharma durante algún tiempo, el Señor del Dharma se dispuso a marchar con la intención de volver a Tíbet. Sin embargo, en su sabiduría trascendental, se dio cuenta de que quedarse en el norte de China sería de un beneficio mucho mayor para la doctrina y para los seres. Por lo tanto, permaneció allí a su conveniencia, enviando generosos regalos materiales a sus estudiantes en Tíbet. Como un regalo del Dharma, compuso y les envió Iluminando el Legado del Sabio, que explica las etapas del camino. Junto a él envió las instrucciones, “He dado esta enseñanza a lo largo y ancho de Tíbet, incluyendo U-Tsang y Kham. Todos mis estudiantes ya han recibido la transmisión oral de este texto. Por lo tanto, todos vosotros debéis esforzaros en estudiarlo, explicarlo, y practicarlo de manera acorde”.

Este gran maestro, el segundo omnisciente en nuestro eón, permaneció en este mundo hasta la edad de 70 años, haciendo que la Doctrina floreciera y ayudando a incontables seres vivos madurándolos y estableciéndolos en el estado de liberación. Sin embargo, a nivel último, el Sagrado descansaba su propósito en el reino de la realidad. En el año del cerdo hembra en el mes de Takar, cuando Sakya Pandita pretendía marchar para el beneficio de otros seres, ocurrieron dieciocho grandes signos que fueron presenciados por su médico Biji, su sobrino Chogyal Phakpa y otros. Por ejemplo, en el octavo día del mes de Takar, la tierra tembló fuertemente, y le pregunté qué podía significar esta señal. Sakya Pandita respondió, “Por lo general, semejante señal indica que un gran bodhisattva pretende marchar para el beneficio de otros seres. Puede que nosotros estemos en esta categoría”.

Muchos seres santos como Mañyushri, Maitreya, Avalokiteshvara y otros se manifestaron en el cielo y Sakya Pandita y otros los percibieron claramente. Una noche, temprano por la mañana, el gurú raíz y tío de Sakya Pandita, Jetsun Drakpa Gyaltsen, apareció en el cielo junto con los majasiddhas Virupa y Krishanapa. Jetsun Rinpoche Drakpa Gyaltsen habló a Sakya Pandita dándole ánimos. Entonces el majasiddha Virupa sumergió su dedo anular en el néctar que contenía la copa de cráneo que sostenía y le pidió que extendiera la lengua. Puso una gota de néctar sobre ella, y en ese momento Sakya Pandita experimentó una estado muy exaltado de realización no conceptual de gozo y claridad.

Virupa, el gran majasiddha indio

Entonces, Jetsun Rinpoche Drakpa Gyaltsen profetizó, “Cuando te marches de este lugar para beneficiar a otros, nacerás como un vidhyadhara [ser sobrenatural de gran realización espiritual] que habita en el este, más allá de muchos reinos de existencia. Durante esa vida, agradarás a una multitud de Tathagatas y purificarás tu reino de Buddha. También madurarás a una multitud de seres vivos, y lograrás la mayoría de los caminos y niveles. En tu tercera vida, renacerás como el príncipe del Rey Nyme Tope (Poder Creciente del Sol). Entonces, incluso durante tu juventud, serás capaz de componer y explicar una multitud de Dharmas, serás capaz de posar tu mirada sobre cada mundo que existe a través de tu clarividencia y serás capaz de liberar a cientos de miles de devotos discípulos”.

Sakya Pandita me dijo, “Cualquier discípulo que haya recibido una iniciación y enseñanzas del Dharma directamente de mí en esta vida renacerá como mi discípulo en ese momento”.

Jetsun Drakpa Gyaltsen dijo, “Cuando abandone la tercera vida renacerá como el Buddha Vimalashri, y logrará el beneficio de innumerables seres”. Habiendo dicho esto, Jetsun Drakpa Gyaltsen volvió a mirar a los majasiddhas Virupa y Krishnapa, y dijo, “¿No es esto cierto?” Ambos confirmaron esto, cada uno diciendo, “Lo es”.  Sakya Pandita llevó a cabo una ofrenda de tsok y la práctica del Profundo Guru Yoga.

Como resultado, una ushnisha [la protuberancia que tienen todos los buddhas en la cabeza] apareció claramente sobre la cima de la cabeza de Sakya Pandita, y un cabello circular y blanco apareció entre sus cejas, como la espiral de una concha [junto con la ushnisha, el cabello circular en el entrecejo es una de las marcas físicas que indican que se ha alcanzado la budeidad completa]. Estas y muchas otras perfectas cualidades físicas se manifestaron en su sagrado cuerpo. En el decimocuarto día del mes de Malpo, temprano por la mañana, ocurrieron una multitud de ofrendas celestiales y banderas de la victoria, junto con la música de instrumentos celestiales, canciones y una multitud de ofrendas. La tierra tembló fuertemente, y el gran Señor del Dharma Sakya Pandita marchó hacia la paz.

En el vigesimoquinto de ese mes, cuando su sagrado cuerpo fue cremado, el humo se manifestó en los colores del arcoiris, y todos los congregados oyeron música celestial. Todas las reliquias produjeron reliquias.

Percibir al gran Señor Vajradhara,

Como un ser corriente es un gran engaño,

Como ver una concha marina como amarilla.

Bendícenos a través de tus sagradas actividades

Mientras llevas a cabo hechos sagrados.

 

 

Fuente: http://www.hhthesakyatrizin.org/tradition_founder4.html

 

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