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La actividad búdica incluye la política. Y más hace 800 años, cuando el imperio mongol amenazaba con invadir Tíbet igual que había hecho en el resto de Asia. Pero un joven monje se interpuso. En apenas tres años se convirtió en el maestro del emperador, obtuvo el poder político y religioso sobre los tibetanos y expandió las enseñanzas budistas por el continente. Fue el Quinto Fundador del Linaje Sakya: Drogon Chogyal Phagpa.

Un niño con mucha experiencia

Chogyal nació en 1235 en Sakya (Tíbet). Fue el primer hijo de Sonam Gyaltsen, el hermano laico de Sakya Pandita, Cuarto Fundador del Linaje Sakya. La familia sospechaba que Chogyal era la reencarnación de Saton Ripa, un gran maestro que había fallecido meses antes. Para comprobarlo, dos de sus discípulos fueron a examinarle.

—¿Así que por fin habéis venido? —les preguntó Chogyal.
—¿Nos reconoces?
—Por supuesto —y les llamó por sus nombres completos.

Además, el niño aprendía con tal facilidad que a los tres años recitó de memoria la sadhana elaborada del Buddha Jevajra. “¡No hay duda de que es un ser noble!” (phagpa), exclamó uno de los presentes. Desde entonces se le conoció por ese nombre, y su fama se extendió en todas las direcciones.

Una invitación crucial

Mientras, la situación política en Tíbet era delicada.

El Imperio Mongol se expandía imparable por Asia bajo el liderazgo de Godan Khan, y este había invitado a su corte al tío de Chogyal, Sakya Pandita. Si no accedía a ir, el Khan invadiría Tíbet. Sakya Pandita recordó entonces las proféticas palabras con las que Drakpa Gyaltsen, su tío y maestro, lo había apremiado mientras vivía:

—Más adelante, la gente del norte te invitará a su patria. Cuando ese momento llegue, ve sin dudarlo. Será de gran beneficio para la enseñanza del Buddha.

Sakya Pandita aprovechó la oportunidad y, en 1244, partió a Mongolia. Lo acompañaron sus dos sobrinos: Chogyal, entonces de diez años y Chana Dorye, su hermano menor. En el camino, Chogyal recibió la ordenación de novicio frente a la estatua Yowo del Buddha Shakyamuni en el monasterio Yokang de Lhasa.

El mejor mentor

En Mongolia, Chogyal acompañó y sirvió a Sakya Pandita durante los siguientes siete años. De él también recibió multitud de enseñanzas e iniciaciones hasta que en 1251, con 17 años, Chogyal igualó en conocimiento a su tío. Satisfecho, Sakya Pandita le entregó su caracola del Dharma, su bol de mendicante y sus objetos rituales, y le dijo:

—Ha llegado el momento de que impartas las enseñanzas del Buddha y trabajes para el beneficio de todos los seres. ¡Recuerda los votos que tomaste en tus vidas pasadas!

Chogyal Phagpa era el sucesor de Sakya Pandita. Un año después, su tío falleció. Chogyal y su hermano permanecieron en la corte de Godan Khan, donde aprendieron el idioma y las costumbres mongolas.

Sin embargo, al poco tiempo Godan perdió los derechos de sucesión frente a su primo Mongke, y Kublai Khan, su hermano, reclamó que Chogyal le visitara. Sin saber qué esperar, Chogyal accedió y atravesó el imperio para descubrirlo.

Sakya Pandita y Chogyal Phagpa

Sakya Pandita y Chogyal Phagpa (Fuente)

Tira y afloja con el Khan

Una vez en la corte, Chogyal debatió largo y tendido sobre el Dharma con Kublai Khan, quien quedó impresionado por la erudición del joven lama. Sin embargo, el Khan desconfiaba de las enseñanzas vajrayana, y ordenó a Chabi, su mujer, que las recibiera primero. Ella, tras comprobar su poder, alentó al Khan a recibirlas.

Pero había un problema.

Aquellas enseñanzas exigían que el discípulo obedeciera y respetara incondicionalmente al maestro. Y eso, para disgusto del Khan, implicaba que el lama se sentaría en el trono más elevado.

El Khan volvió a negarse a recibir las enseñanzas, pero la mediación de Chabi solucionó la discordia: durante las asambleas privadas, Chogyal usaría el asiento más elevado, mientras que el Khan lo haría en las audiencias seculares.

Chogyal inició entonces a Kublai Khan y a su séquito en el mandala del Buddha Jevajra. Como parte de las ofrendas, el Khan abolió la purga que, cada tres años, sacrificaba a todos los ancianos, minusválidos y deformes del reino. Chogyal quedó complacido, afianzó su puesto en la corte y salvó miles de vidas.

Un milagro al año no hace daño

Chabi, la mujer del Khan, sentía una intensa devoción por Chogyal Phagpa, pero sabía que su esposo aún dudaba. Para remediarlo, Chabi pidió al joven lama que hiciera un milagro.

—Traedme una espada de la armería —respondió Chogyal— y pedid al emperador y sus ministros que vengan.

Una vez se hubo reunido la camarilla, Chogyal anunció:

—Ahora bendeciré mis miembros como los Cinco Buddhas Primordiales.

Acto seguido, Chogyal se cortó la cabeza, los brazos y las piernas. Su cráneo se conviró en Majavairochana y sus extremidades en los cuatro buddhas restantes. Todos los presentes quedaron maravillados y le hicieron postraciones y circunvalaciones.

Pero algo no estaba en orden.

El tronco de Chogyal seguía en el trono. Y estaba sangrando. Aterrados, el Khan y sus ministros suplicaron que terminara el milagro, pero el lama no respondió.

—¡Te lo suplico, detente! —gritó Chabi—. ¡Si no lo haces, matarás al Khan de un ataque al corazón!

Al momento, Chogyal reapareció en forma humana.

Muchos maestros visitaron la corte en los siguientes años, pero ninguno obtuvo el favor que el Khan había depositado, desde aquel día, en el joven lama sakya.

Chogyal Phagpa Kublai Khan

Chogyal Phagpa (centro), Kublai Khan (a su derecha) y Chana Dorye (debajo del Khan) (Fuente)

Política iluminada

A los 19 años, Chogyal concedió una iniciación a Kublai Khan por el Año Nuevo. El mongol, complacido, le ofreció abundantes tesoros que Chogyal envió a Sakya para renovar su monasterio. Sin embargo, lo que más agradó al joven lama fue “Fortaleciendo el Budismo”, un decreto real que:

  • Destinaba un porcentaje de riquezas a los monasterios
  • Eximía a los tibetanos de alojar, mantener y transportar con sus propios recursos a los emisarios chinos en Tíbet y
  • Libraba a los tibetanos del reclutamiento forzoso y los impuestos.

Solo lo alarmó un mandato: el Khan también pretendía eliminar todas las tradiciones del budismo tibetano excepto la Sakya.

—Eso sería un error —replicó Chogyal—. Debemos ayudar a que otros practiquen el budismo, pero convertirles a la fuerza es inadmisible. Cada persona debe practicar según su propia tradición.

El Khan accedió y suprimió aquella cláusula. Gracias a Chogyal Phagpa, el budismo pudo florecer en Tíbet en toda su variedad.

Monje completo e influyente político

A los 21 años, Chogyal viajó a la frontera entre China y Mongolia. Allí se ordenó monje completo y se dedicó a estudiar filosofía, ética, lógica y metafísica y a recibir las iniciaciones de los Buddhas Yamantaka, Vajradhatu y Kalachakra.

Meses después, cuando Chogyal volvió a la corte, Kublai Khan aprovechó la muerte de su hermano Mongke para proclamarse gobernador de los mongoles y emperador de China. Chogyal le apoyó presentándole como un monarca universal y diseñó un alfabeto que unificaba los sistemas mongoles y chinos.

El Khan, agradecido, nombró a Chogyal nuevo preceptor nacional, con lo que el joven lama y la escuela Sakya mantuvieron en manos tibetanas el poder político y religioso sobre Tíbet.

Un breve retorno al hogar

Tras diez años en la corte, Chogyal volvió a Sakya. Tenía 31 años y, tan pronto como llegó, patrocinó la restauración de las estupas de los Cuatro Fundadores Sakya y la escritura en oro de doscientos volúmenes de enseñanzas.

Chogyal fue investido como Sakya Trizin, el 7.º sostenedor del linaje, pero invirtió la mayoría de su estancia profundizando en sus estudios. Tuvo numerosos maestros, gracias a los que aprendió todo el Dharma que entonces existía en Tíbet, incluyendo:

Dos años después, con 33 años, Chogyal recibió una misiva de Kublai Khan en la que le pedía que volviera a China. Chogyal accedió, porque presintió que su presencia allí sería de gran beneficio y cedió el cargo de Sakya Trizin a Rinchen Gyaltsen, su otro hermano menor.

Ante las críticas, sabiduría

Mientras se preparaba para el viaje, Chogyal recibió la carta de un maestro descontento:

Las nubes han oscurecido las enseñanzas budistas de los antiguos maestros.
Los extranjeros controlan el beneficio y la felicidad de los seres.
Un monje degenerado se presenta como un líder secular.
Ya que no reconoces estos tres hechos, entiendo que no eres un ser sagrado.

¿La respuesta de Chogyal Phagpa?

El Buddha enseñó que sus enseñanzas crecen y menguan.
El beneficio y la felicidad de los seres depende de sus karmas individuales.
Las formas aparecen según las necesidades de los seres.
Ya que no comprendes estos tres hechos, entiendo que nunca has estudiado.

Una vez enviada, Chogyal partió a China.

Una visita con fecha de caducidad

En 1270 y tras un largo viaje, el Khan recibió a su maestro con todos los honores. Chogyal Phagpa pasó los siguientes tres años alternando las giras de enseñanzas con retiros privados de meditación.

Con 36 años, Chogyal anunció al Khan que quería volver a Tíbet, pero el emperador presintió que su maestro moriría pronto y aplazó su partida cuatro años.

El día de la despedida, Kublai Khan presentó a Chogyal cuantiosas ofrendas y, cuando este se despidió, todos los presentes vieron aparecer una nube con forma de trompa que se extendía hacia Tíbet. Sobre ella estaban Virupa, Sachen Kunga Ñingpo, los maestros del Linaje Sakya y una comitiva de buddhas y bodhisattvas.

Chogyal Phagpa, por fin, volvía a casa.

El retorno del lama

Chogyal Phagpa Ngor

Chogyal Phagpa y los maestros del linaje (Fuente)

Chogyal impartió enseñanzas en cada parada del viaje y donó todas las ofrendas del Khan a los monasterios y a los pobres. En 1274, con 41 años, llegó al Monasterio Sakya.

Allí, Chogyal retomó el cargo de Sakya Trizin y se convirtió en el referente espiritual de Tíbet, India, Nepal y Kachemira, transmitiendo todo su conocimiento, impartiendo iniciaciones y componiendo textos.

En lo material tampoco escatimó nada. En una ocasión, y bajo el patrocinio de uno de los hijos del Khan, Chogyal ofreció:

  • Comida
  • Un rollo de lana y
  • Una moneda de oro

a cada uno de los 70.000 monjes reunidos en una de sus enseñanzas. También patrocinó la escritura en oro de 2.157 volúmenes de enseñanzas y la construcción de una estupa de oro para las reliquias de Sakya Pandita.

Un regalo de despedida

En 1280, Chogyal adelantó la celebración anual del festival de ofrendas a Sakya Pandita. Cuando le preguntaron el motivo, Chogyal anunció que, si empezaban más tarde, él no podría completarlo.

Tan pronto como concluyó el festival, Chogyal se encerró en su habitación. Allí permaneció  durante los siguientes dos días y, al alba del tercero, pidió a sus asistentes que le preparasen ofrendas. Entonces se sentó en meditación, sostuvo su vajra y campana y entró en el paranirvana. Había fallecido con 46 años.

Durante la cremación del cuerpo, un pedazo de carbón saltó de la pira. Uno de sus discípulos lo recogió, y dentro encontró intacto el pulgar de Chogyal Phagpa. Sobre su yema estaban dibujados los Cinco Buddhas Primordiales.

“Un regalo de Dharma a Kublai Khan” es una de las enseñanzas más famosas de Chogyal Phagpa. Se ha publicado en Freeing the Heart and Mind, part 2, el nuevo libro de S. S. Gongma Trichen, el 41.º sostenedor del Linaje Sakya. En él, Su Santidad narra con detalle la vida de Chogyal y explica con claridad cada estrofa del texto original. De momento solo está en inglés, y puedes conseguirlo en Amazon o la tienda física del Centro Internacional de Estudios Budistas.

¿Qué te ha parecido la vida de Chogyal Phagpa? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

(Portada: Gemma Sierra)