Sostenedor de un linaje milenario, ciudadano del siglo XXI
Hay maestros que preservan una tradición. Hay maestros que la transmiten. Y hay maestros que la hacen vivir. Su Eminencia Avikrita Vajra Sakya hace las tres cosas a la vez, y su vida es la demostración de que la sabiduría del Buddha no es un legado del pasado, sino una fuerza transformadora capaz de responder a los desafíos del presente.
Nacido en Seattle en 1993 y formado en las montañas del Himalaya, hoy es uno de los maestros budistas más singulares de su generación. Portador genuino de un linaje de más de mil años, enseña en inglés y tibetano, publica libros en tres idiomas, crea películas cortas sobre el Dharma y dirige organizaciones de compasión activa en ambos lados del mundo.
El 1 de noviembre de 2026 será entronizado como Su Santidad Sakya Trizin 44. Esta es su historia.
Nota editorial
Este artículo ha sido publicado con motivo del 33.º aniversario de Su Eminencia Avikrita Vajra Sakya Rinpoché. Su entronización oficial como Su Santidad Sakya Trizin 44 tendrá lugar el 1 de noviembre de 2026. A partir de esa fecha, su tratamiento honorífico pasará de “Su Eminencia” a “Su Santidad”.
Contenidos
- Seattle, el Himalaya y el mundo
- Transmisiones, maestros y filosofía: una formación excepcional
- La práctica viva de la Tradición Sakya
- Maestro, autor y divulgador del Dharma
- Sabiduría y compasión en acción
- Un maestro para el siglo XXI
1. Seattle, el Himalaya y el mundo
Ngawang Kunga Theckchog Gyurme Dorje nació el 21 de mayo de 1993 en Seattle, Washington, Estados Unidos. En el mundo budista es conocido como Avikrita Vajra Sakya Rinpoché, aunque quienes le conocen le llaman simplemente Avi Rinpoché.
El nombre Avikrita Vajra puede traducirse aproximadamente del sánscrito como “Diamante, Rayo Indestructible”, una evocación de la claridad y la firmeza que caracterizan tanto al linaje que porta como a la enseñanza que transmite. Y Rinpoché, título que se otorga a los lamas tibetanos más venerados, significa “joya preciosa”. Es un título a la vez afectuoso y respetuoso.
Su Eminencia pertenece al Phuntsok Phodrang, una de las dos ramas de la familia Khon, que ha sido sostenedora de la Tradición Sakya durante más de mil años.
Los dos phodrangs de la familia Sakya-Khon
La familia Sakya-Khon está organizada en dos palacios, conocidos como phodrang en tibetano: el Dolma Phodrang o “Palacio de Tara” y el Phuntsok Phodrang o “Excelente Palacio”.
El cargo de Sakya Trizin es rotativo entre ambos phodrangs.
Los Sakya Trizin 41, 42 y 43 pertenecen al Dolma Phodrang. Su Eminencia Avikrita Vajra Sakya y su familia pertenecen al Phuntsok Phodrang, por lo que le corresponde asumir el cargo de Sakya Trizin 44 a partir de su entronización en noviembre de 2026.
Seattle no es un lugar cualquiera para los Sakya.
Los abuelos paternos de Avikrita Vajra Rinpoché, Su Santidad Yigdal Dagchen Sakya (1929-2016) y Su Eminencia Dagyum Kusho Yamyang Sakya (n. 1934), llegaron allí en 1960 tras el exilio forzado del Tíbet, junto con Deshung Rinpoché 3 (1906-1987), tío de Dagyum Kusho. Con el tiempo, los tres convertirían esa ciudad en un centro vivo del budismo tibetano en Occidente.
Su padre, Su Eminencia Zaya Vajra Sakya, fue el primer tibetano nacido en suelo americano en 1961, y su madre es Dagmo Lhanze Youden. Avikrita Rinpoché pasó sus primeros cuatro años en Seattle. En 1997, sus padres tomaron la decisión de llevarlo a la India para que pudiera recibir la preparación tradicional necesaria para convertirse en un maestro espiritual plenamente cualificado. Ese mismo año nació también su hermano menor, Su Eminencia Abhaya Vajra Sakya.

Así, desde muy pequeño, Su Eminencia habitó dos mundos: el de una familia tibetana portadora de un linaje milenario y el de una ciudad moderna del noroeste americano. Esa doble pertenencia, lejos de ser una tensión, se convertiría con el tiempo en una de sus mayores fortalezas como maestro.
Durante los cinco años siguientes, vivió en Kamrao, un asentamiento tibetano fundado en 1967 en lo alto de una cadena montañosa de Himachal Pradesh, en el norte de la India, a 85 kilómetros de Dehradun. Allí vivía junto a sus abuelos maternos. Fue el primer paso de un camino que marcaría toda su vida.
Estos primeros años en India fueron sorprendentemente terrenales. Como él mismo recuerda: «Aunque por temporadas iba a recibir enseñanzas de mis gurús en monasterios cercanos, volvía a la aldea y era un simple niño de pueblo… corriendo, jugando, ordeñando vacas y ayudando en el nacimiento de los terneros con mi abuela».

A los 6 años comenzó su instrucción formal en el Dharma bajo la guía de tutores especialmente asignados. Aprendió no solo las escrituras sagradas y la lengua tibetana, sino también materias modernas como inglés, mandarín y ciencias. Esta combinación de vida campestre y educación rigurosa forjó en él algo poco común, un profundo arraigo en la tradición y, al mismo tiempo, una desenvoltura completa en el mundo contemporáneo.
Pero antes de seguir el hilo de su formación, vale la pena detenerse un momento para ver quién es hoy el maestro que aquel niño llegaría a ser.
Más de tres décadas después de su nacimiento en Seattle, Avikrita Vajra Rinpoché es un lama casado que viste el shemkar, la falda blanca tradicional, fiel a la tradición del linaje Khon en el que el sostenedor es a la vez maestro y cabeza de familia. En diciembre de 2024 contrajo matrimonio con Su Eminencia Dagmo Dechen Wangmo. Y el 1 de noviembre de 2026, en Jaigaon, India, será entronizado oficialmente como Su Santidad Sakya Trizin 44, cabeza de la Tradición Sakya.

2. Transmisiones, maestros y filosofía: una formación excepcional
Un hogar espiritual para el linaje
Con 9 años, Avikrita Vajra Rinpoché se trasladó al Sakya Center en Dehradun, donde continuó su educación.
Reconociendo la necesidad de crear un hogar espiritual propio para sus nietos, su abuelo, Su Santidad Yigdal Dagchen, fundó en 2005 la Sakya Heritage Society en Nueva Delhi, que incluye el Sakya Education Centre, hogar de jóvenes monásticos en aprendizaje tradicional.
Desde entonces, esta comunidad no ha dejado de crecer. Su Eminencia, que tenía 12 años en el momento de la inauguración, se trasladó allí. Fue en este entorno donde empezó a recibir las grandes transmisiones del linaje que definirían su preparación.
Transmisiones y maestros
Entre las enseñanzas que recibió, ninguna es más central que el Lamdre, que en tibetano significa El Camino y su Fruto. Es el sistema completo de práctica que integra sutras y tantras en una sola vía hacia la iluminación, y constituye el corazón mismo de la Tradición Sakya.
De su abuelo, Su Santidad Yigdal Dagchen, recibió el Lamdre Tsogshe en dos ocasiones: primero en Darjeeling, en 1999, cuando apenas tenía 6 años, y nuevamente en Katmandú, en 2007.
Y, con tan solo 9 años, en 2002, Su Santidad Sakya Trizin 41 le transmitió en Dehradun el Lamdre Lobshe, la versión más profunda, tradicionalmente reservada para practicantes avanzados. De este gran maestro recibiría también las iniciaciones del linaje ininterrumpido Khon de Vajrakilaya, así como una vasta serie de instrucciones que abarcan las enseñanzas del sutra y del tantra.
De Su Eminencia Luding Khen (n. 1969) obtuvo la transmisión oral de las obras completas de los Cinco Maestros Fundadores de la Tradición Sakya, el corpus completo de iniciaciones conocido como la Colección de Sadhanas, las enseñanzas completas de Vajrayoguini y muchos otros ciclos sagrados.
De Su Santidad el Dalái Lama (n. 1935) recibió la gran iniciación de Kalachakra. Y de una constelación de maestros eminentes —entre ellos Chogye Trichen Rinpoché 18 (1919-2007), Luding Khenchen Rinpoché (1931-2023), Khenchen Appey Rinpoché (1926-2010) y Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoché (n. 1961)— obtuvo instrucciones completas que han moldeado cada aspecto de su comprensión del camino.

El Instituto Dzongsar: graduado con distinción
En 2010, Avikrita Vajra Rinpoché ingresó en el Dzongsar Institute (Dzongsar Khyentse Chokyi Lodro Institute) en Himachal Pradesh (India), una de las instituciones académicas más exigentes del budismo tibetano, bajo la tutela del abad emérito Khenpo Choying Dorje y Khenpo Pasang.
Allí se dedicó al estudio intensivo y el debate dialéctico para dominar dieciocho tratados clásicos: la lógica y epistemología budista (Pramana), la filosofía del camino medio (Madhyamaka), la metafísica budista (Abhidharma), el Bodhicharyavatara de Shantideva, los cinco tratados de Maitreya y la poesía tibetana clásica, entre otros.
No se trata simplemente de leer estos textos, sino de internalizarlos tan profundamente que uno pueda debatir sobre sus sutilezas durante horas.
Al cabo de más de diez años de dedicación rigurosa, se graduó con distinción (la máxima calificación) y fue invitado a quedarse como maestro de revisión. Tras concluir esa etapa, continuó en el instituto para recibir instrucción privada en las enseñanzas tántricas más importantes de la Tradición Sakya.
3. La práctica viva de la Tradición Sakya
Retiros
En la Tradición Sakya, el estudio y la práctica van siempre de la mano, y desde joven, Avikrita Vajra Rinpoché se ha adentrado en períodos de práctica intensiva que han forjado su realización interior.
A los 13 años, en 2006, llevó a cabo su primer retiro intensivo en el Luding Ladrang (Casa Luding) del monasterio Ngor Evam Choden en Dehradun (India), bajo la guía de Su Eminencia Luding Khenchen. Durante dos meses se dedicó a meditar, a acumular mantras y a refinar su concentración para disipar todos los obstáculos.
En junio de 2009, se adentró en un segundo período de práctica intensiva en el monasterio Sakya Guru de Ghoom, Darjeeling, una ciudad montañosa notoriamente húmeda y brumosa. Durante toda la temporada de monzones en la India, la niebla y la lluvia son constantes.
Sin embargo, el día en que concluyó su retiro, el cielo se despejó por completo, el sol brilló con intensidad y las cimas del Himalaya, habitualmente veladas, aparecieron en todo su esplendor. Siguieron las tradicionales puyas de fuego y, al concluir estas, un arcoíris perfectamente formado se extendió sobre el monasterio, inspirando asombro en todos los presentes.
Antes de entrar en el Dzongsar Institute en 2010, completó un tercer retiro mayor para profundizar en su sabiduría innata y prepararse así para los años de estudio que le aguardaban.
Con estos tres primeros retiros, Su Eminencia quedó cualificado para dirigir determinados rituales y transmitir prácticas meditativas avanzadas. Desde entonces, los retiros han sido una constante en su vida.

Rituales
En la tradición tibetana, el dominio de los rituales implica mucho más que memorizar oraciones y liturgias. Requiere coordinar el canto en múltiples tonos, realizar mudras con precisión milimétrica, tocar instrumentos rituales en momentos exactos y, en algunos casos, crear mandalas de arena con miles de granos de colores. Cada gesto tiene un significado profundo y debe ejecutarse con perfección para que el ritual cumpla su propósito.
Durante los primeros veranos de su adolescencia, Avikrita Vajra Rinpoché se trasladó a Darjeeling, donde estudió los rituales tántricos de Vajrakilaya, una práctica sagrada de la Tradición Sakya que los maestros tibetanos llevan realizando ininterrumpidamente durante siglos.
Tras tres años de estudio profundo, en 2008, con apenas 15 años, se sometió a su examen más exigente: dirigir el drubchen anual de Vajrakilaya en el Sakya Center de Dehradun, la ceremonia más importante de la Tradición, que dura casi dos semanas y requiere una coordinación impecable. Lo completó con los máximos honores y, desde entonces, asumió el compromiso de participar cada año sin falta.
¿Qué es un drubchen?
El drubchen —literalmente, gran logro— es una gran ceremonia de logro que incluye una elaborada liturgia, recitación continua de mantras, ofrendas abundantes de alimentos, bebidas, flores, incienso y tormas, así como música y danzas sagradas.
Al año siguiente, en 2009, Avikrita Vajra Rinpoché asumió su papel de Vajra Master (Dorje Lobpón en tibetano o Vajra Acharya en sánscrito) y dirigió la Gran Ceremonia de Vajrakilaya en el monasterio Sakya Guru de Ghoom (India), ante los miembros del Phuntsok Phodrang, la Sangha y seguidores laicos de la región (Darjeeling, Sikkim, Kalimpong y alrededores), además de numerosos visitantes internacionales.
Tuvo apenas cuatro días para prepararse, pero la condujo de manera impecable. Ante esto, su abuela, Su Eminencia Dagyum Kusho Yamyang Sakya, confesó sentirse aliviada al comprobar que el futuro del linaje estaba en buenas manos.

4. Maestro, autor y divulgador del Dharma
De discípulo a maestro
Con apenas 16 años, en la primavera de 2009, Avikrita Vajra Rinpoché impartió su primera enseñanza formal en el Sakya Monastery de Seattle ante todos los miembros del Phuntsok Phodrang y numerosos discípulos devotos: la iniciación de larga vida conocida como Logyama.
Siguiendo la tradición del linaje Khon, en la que la primera iniciación otorgada por un lama debe ser de larga vida y dirigida a los miembros de la propia familia, la transmitió a Su Santidad Yigdal Dagchen Sakya y a quienes le rodeaban, marcando así un comienzo verdaderamente auspicioso.
A principios de 2012, con 18 años, regresó a los Estados Unidos principalmente para recibir enseñanzas de su abuelo. Pero también accedió a enseñar, esta vez directamente en inglés.
Otorgó varias iniciaciones además de instrucciones detalladas sobre la generación de bodhichitta, las seis paramitas y el entrenamiento mental.
También ofreció un taller para jóvenes budistas en el que compartió sus experiencias como estudiante de budismo en la India y su forma de aplicar el Dharma en la vida cotidiana. Fue un anticipo de su compromiso con las nuevas generaciones, que no ha hecho sino crecer con el tiempo.
Quienes estuvieron presentes se sintieron profundamente inspirados por su capacidad natural para enseñar con tal destreza, erudición y elocuencia en inglés a una edad tan temprana.
Sin fronteras
Hoy en día, el alcance de Su Eminencia como maestro es notable.
Es el lama principal del Sakya Monastery de Seattle, la institución fundada por sus abuelos que hoy cuenta con centros afiliados en toda Asia.
En la India, dirige el Sakya Thegchen Phuntsok Ling en Jaigaon y la Sakya Heritage Society en Nueva Delhi, donde continúa su labor educativa. En enero de 2026, inauguró Yanottara, su nueva sede de Dharma en el sagrado lugar de Bodhgaya. Trabaja asimismo para establecer otro centro en Rewalsar, lugar de peregrinación íntimamente ligado a Guru Rinpoché y a Mandarava, de profunda significación en el vehículo del vajrayana.
Divide su tiempo entre estas responsabilidades institucionales y viajes extensos por Estados Unidos, Europa y Asia, llevando el Dharma a audiencias muy diversas.

El Dharma para nuestro tiempo
Avikrita Vajra Rinpoché ha desarrollado un enfoque que podríamos describir como tradicionalmente innovador.
Mantiene la integridad completa de las transmisiones que recibió y no diluye las enseñanzas, pero las presenta de forma accesible, con ejemplos contemporáneos y una comprensión profunda de los desafíos espirituales de nuestro tiempo.
Su capacidad natural para comunicar conceptos profundos con claridad y frescura ha hecho que su enseñanza resuene auténticamente en practicantes de culturas y tradiciones muy diversas.
Obra escrita
Este mismo espíritu impregna su obra escrita. Cuando los primeros oyentes de sus enseñanzas en Occidente solicitaron que se publicaran, Su Eminencia se negó con la humildad de quien considera que se limita a transmitir lo que aprendió de sus maestros.
Fue su abuelo, Su Santidad Yigdal Dagchen Sakya, quien cambió su decisión: en uno de sus últimos encuentros, le habló de la importancia de conectar con las personas y reunirlas en torno a la compasión.
Con esa inspiración nació Wake Up to What Matters. A Guide to Tibetan Buddhism for the Next Generation (Despierta a lo que importa. Una guía del budismo tibetano para la próxima generación).
Además, ha publicado una serie de libros digitales a través del Sakya Monastery en inglés, chino y nepalí, que abordan temas como la práctica del desapego, el cultivo de la bodhichitta y el camino majayana, entre otros.
El Dharma en la pantalla
A través de su canal de YouTube, extiende su alcance a practicantes de todo el mundo. En él publica enseñanzas y comentarios sobre textos clásicos, instrucciones de práctica, conferencias y reflexiones que conectan el budismo con la vida contemporánea.
También ha escrito, dirigido y protagonizado una serie de películas cortas sobre el Dharma. En ellas, el humor genuino y la notable capacidad expresiva le sirven para transmitir temas profundos de forma tan accesible como memorable.

5. Sabiduría y compasión en acción
Para Avikrita Vajra Rinpoché, el Dharma no termina en el cojín de meditación. En 2017, formó dos organizaciones que encarnan su compromiso con la compasión activa.

Bhadracarya Foundation
En honor a su difunto abuelo, Su Santidad Yigdal Dagchen Sakya, creó esta fundación en Nepal, con el objetivo de mantener actividades budistas anuales en Lumbini, el lugar de nacimiento del Buddha.
El nombre proviene de una de las oraciones que allí se recitan: la Aspiración a las Buenas Acciones de Samantabhadra. En sánscrito, bhadra significa “bueno, noble y excelente”, mientras que charya designa “el camino”, la manera en que vivimos y practicamos. Ambos términos evocan una vida orientada hacia la sabiduría y la compasión.
Cada año, cercano al aniversario del nacimiento de su abuelo, la fundación organiza el Festival Bhadracarya, un encuentro de cinco días para que practicantes de todo el mundo se reúnan en Lumbini y lleven esas cualidades a la vida.
El festival incluye meditación, cánticos y aspiraciones, puyas rituales, postraciones y circunvalaciones alrededor del jardín de Maya Devi, además de actividades generosas en beneficio de las comunidades locales más vulnerables.
Desde su primera edición en 2017, el festival se ha celebrado cada año, con la excepción de 2022.

The Marici Fellowship
Inspirado por el ejemplo de compasión activa de su abuelo, Avikrita Vajra Rinpoché fundó Marici Fellowship, una organización de alcance mundial cuya misión es iluminar con la luz de la compasión a través de la bondad (Marici significa “rayos de luz” en sánscrito). Ofrece ayuda a quienes más lo necesitan a través de programas de acción comunitaria, grupos de apoyo y educación.
Lo que distingue a la Fellowship de una iniciativa caritativa convencional es su enfoque: no se trata únicamente de ofrecer ayuda material, sino de poner el Dharma en práctica para el bienestar temporal y espiritual de todos los seres.
Sus programas incluyen:
- Marici Fellowship Allyship Program: herramientas para abordar el racismo, la homofobia, la transfobia y la misoginia en uno mismo y en la cultura.
- Grupo HOSTA: apoyo y asesoramiento a propietarios de animales en las etapas finales de la vida de sus mascotas, incluyendo orientación sobre cuidados paliativos y acompañamiento en el duelo.
- Marici Dana Garden: cultivo y distribución de verduras frescas a miembros de la comunidad, combinando el cuidado de las plantas con el desarrollo de la bodhichitta.
- Programa de atención a personas sin hogar: servicios de acción comunitaria para quienes se encuentran en situación de calle.
- Grupo de jóvenes adultos (16-24 años): un espacio de conexión a través del diálogo y la práctica del Dharma, con la guía directa de Su Eminencia.
- Marici Branch-out Initiative: un movimiento budista global de plantación de árboles.

6. Un maestro para el siglo XXI
Avikrita Vajra Rinpoché no es un maestro que enseña desde la distancia. Su trayectoria lo muestra comprometido con causas que van más allá de la enseñanza formal.
Le importa el futuro de la juventud tibetana y la preservación de su cultura y patrimonio budista. Su presencia en eventos como la histórica ordenación completa de más de 260 monjas en Bután en noviembre de 2025 habla por sí sola. Además, cuida con determinación la continuidad del linaje que le ha sido encomendado. En enero de 2026, visitó el Monasterio Sakya en el Tíbet, un gesto que, para quienes conocen la historia de esta familia, dice más que cualquier palabra.
Su Eminencia representa algo vital: la posibilidad de mantener la integridad completa de una tradición milenaria desde el corazón del siglo XXI. No se trata de un budismo adaptado para occidentales. Es una demostración viviente de que la sabiduría auténtica trasciende culturas y épocas. Un joven nacido en Seattle puede convertirse en portador genuino de un linaje de más de mil años. Se puede ser completamente moderno y profundamente tradicional al mismo tiempo.
Su lema personal quizás lo expresa mejor que cualquier biografía: «Cuando sientas que tu corazón se está abriendo con amor y compasión, tanto que parece que va a explotar, sigue adelante».
Lo que le hace singular no es solo la profundidad de su formación ni la amplitud de su actividad. Es la naturalidad con la que habita todos sus mundos a la vez, el del linaje milenario y el del siglo XXI, el tibetano y el occidental, el del maestro y el del hombre de familia, sin que ninguno de ellos reste autenticidad a los demás. En sus manos, el Dharma es una fuerza viva que continúa transformando mentes y corazones.
El 1 de noviembre de 2026 será entronizado como Su Santidad Sakya Trizin 44. Pero en muchos sentidos, el camino que lo ha traído hasta aquí ya nos habla del maestro que será.
Recursos de interés
Te invitamos a ver esta entrevista en dos partes, grabada durante una visita oficial de Su Eminencia a Hong Kong en 2023.
De momento los vídeos están en inglés con subtítulos en inglés y chino.
Parte 1. En la primera parte, explica con cercanía la esencia del Buddhadharma, desde la práctica personal hasta su dimensión universal, abordando temas como el estudio, la conducta ética, la interdependencia y la perspectiva budista sobre la vida y la muerte.
Parte 2. En la segunda, comparte el origen y la misión de la Marici Fellowship, que nació de la bodhichitta, materializada en un gesto espontáneo de generosidad en las calles de Seattle, y se ha convertido en un movimiento global de compasión en acción.
Te animamos también a explorar los enlaces incluidos a lo largo del artículo que te llevarán directamente a sus organizaciones y obras.
Reflexión final
Las tradiciones más antiguas florecen cuando encuentran portadores genuinos.
En Avikrita Vajra Rinpoché, la sabiduría de más de mil años no es un legado del pasado: es una fuerza viva que camina entre nosotros.
Y eso, en cualquier tradición, es motivo de profunda inspiración.





